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CON EL OBJETIVO DE DAÑAR LA IMAGEN DEL COLECTIVO

FAPAS culpa a los cazadores de que la gente “muera en la carretera” por accidentes con jabalíes

Tal y como han publicado en un incendiario artículo del Fondo para la Protección de los Animales Salvajes (FAPAS), donde aseguran además que “cuantos más jabalíes se matan más jabalíes tendremos”.
Mentiras, acusaciones y culpas en un artículo hecho con toda la mala intención contra los cazadores. Mentiras, acusaciones y culpas en un artículo hecho con toda la mala intención contra los cazadores.

“La caza del jabalí en España esconde en muchas regiones la más dramática consecuencia de la caza incontrolada; los accidentes de tráfico”, así comienza el denigrante artículo que ha publicado FAPAS en contra de la actividad cinegética, llegando a realizar acusaciones tan graves sobre los cazadores como la siguiente: 

 

Morir en la carretera, quedar tetrapléjico o simplemente con el coche hecho una chatarra a causa de la actividad  cinegética que realizan unas personas para satisfacer su diversión”

 

La gravedad de semejante acusación merece la denuncia por parte del colectivo de cazadores, ya que se trata de una mentira inventada con el objetivo de menoscabar la imagen de todo el colectivo de cazadores, criminalizándolos y haciéndoles responsables de las desgracias que provocan los accidentes de tráfico con fauna salvaje. 

 

Cabe señalar que en el mismo artículo también han cargado contra las administraciones, acusándolas de “por cuestiones políticas” no querer “modificar las modalidades de caza  del jabalí”. Según su argumentación la actividad cinegética es la culpable de las superpoblaciones, que hasta ahora se gestionan “a base de matar y matar más”, algo que según ellos se trata de una solución “que encandila a cazadores”. 

 

“Cuantos más jabalíes se matan más jabalíes tendremos”

 

En el contenido del artículo además elaboran una pobre argumentación sobre como la caza es la culpable de crear superpoblaciones de jabalíes, y como supuestamente en otros países europeos como Alemania están legislando “para disminuir la población de jabalíes, prohíben matar jabalíes”. Algo que además es completamente falso ya que las batidas de jabalí en Alemania, es junto con los corzos, la principal ocupación cinegética de los cazadores nacionales y los internacionales que acuden allí durante el invierno. 

 

Según “estudios científicos” -que no aparecen citados en ningún momento, ni si quiera los autores-, no se puede eliminar a las “hembras matriarcas”. Ellos lo explican así: 

 

La razón por la qué no hay que matar  matriarcas de los grupos familiares de jabalí se encuentra en su compleja estructura social. La matriarca manda y  controla el proceso de reproducción del grupo. Muerta esta, el resto de hembras reproductoras entran en celo  como mecanismo de supervivencia y  la productividad de jabalíes se incrementa exponencialmente. O dicho de otra manera sencilla, cuantos más jabalíes se matan más jabalíes tendremos.

 

Si algo se sabe de los jabalíes, es que teniendo comida abundante pueden criar durante todo el año. Y no son las hembras “matriarca” las que controlan el proceso de reproducción del grupo, sino que crían todas cuando y pueden. Es más, las hembras paridas muchas veces se agrupan para colaborar en las labores de ‘guardería’, dejando esas preciosas estampas de varias hembras con montones de rayones que tanto se disfrutan en el campo. Pero al parecer campo han debido pisar poco, visto lo visto. 

 

Pero para rematar el tema de las matriarcas, vienen los “machos matriarcas”.

 

La caza en batida es el método menos selectivo, en especial como vemos en los planteamientos científicos para gestionar esta especie, entre otras cuestiones, porque el cazador lógicamente desea cobrar la pieza más grande, machos y hembras matriarcas

 

Como se suele decir, no hay por donde cogerlo. El remate es el final del texto, que reproducimos a continuación: “el actual modelo cinegético que se aplica en Asturias  es la causa  de la existencia de una superpoblación de jabalíes, si es que la hay, ya que  el censo  estimado   carece de rigor científico y es tan vulgar como intentar saber cuántos autobuses  municipales hay en Oviedo solamente recorriendo las calles, contaremos el mismo autobús un montón de veces”.

 

Para terminar despidiéndose con un “los jabalíes están en las ciudades, es un hecho. Pero la culpa no es del jabalí”. Claro que no, la culpa parecer ser de los cazadores. Pueden ver el artículo aquí: LA CAZA DEL JABALÍ A DEBATE II