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Los cazadores somos los mejores vigilantes de la salud

Las principales enfermedades de la fauna cinegética y cómo combartirlas

El Ministerio de Agricultura, el IREC y la Universidad de Zaragoza han lanzado una guía donde describen las principales enfermedades que afectan a la fauna y lanzan una serie de recomendaciones sobre cómo combatirlas.
Enfermedades fauna cinegética La peste porcina africana, presente en los jabalíes, es una de las enfermedades más graves de la actualidad.

A través de la ‘Guía de Vigilancia Sanitaria de la Fauna Silvestre’, dichas entidades  nos piden colaboración a los ciudadanos que contactamos con el medio rural, para que hagamos con cierto método de vigilantes de la salud y por tanto del bienestar de los animales sensibles a enfermedades transmisibles por y entre la fauna salvaje y la ganadería doméstica y en algún caso al hombre.

 

Los cazadores, ¡siempre ojo avizor! “mirar y mirar y remirar”, como aconsejaba el Conde de Yebes, y siempre transitando por el campo, somos los mejores observadores para informar de lo que nos solicitan los técnicos y nuestros gobernantes. Como amantes y usuarios de la naturaleza somos unos vigilantes excepcionales de la fauna, viva o capturada, y conocedores de algunos síntomas de enfermedades, pero muy superficialmente por la mayoría de nosotros, aunque en nuestro gremio de la caza hay muchos técnicos y científicos conocedores.

 

La guía ha sido elaborada por el grupo de investigación de Sanidad y Biotecnología (SaBio) (Gortazar Ch. y Höfle Ú. del IREC-CSIC-UCLM) y la colaboración de Arnal M.C. (UNIZAR), para el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA).

 

Enfermedades fauna cinegética

 

Se trata de un documento que alerta del posible encuentro de crías en el campo que están camufladas por sus padres y no están abandonadas, luego no hay que tocarlas: corcino, lebrato y algunas rapaces nocturnas son los más habituales. También enseña a manipular animales heridos, con los que hay que tomar precauciones de transmisión de enfermedades o de agresión por parte del animal herido. Orienta sobre la recogida de cualquier animal, que requiere precauciones concretas.

 

Para una situación de accidente por irrupción de una especie silvestre en la calzada, la guía recomienda un protocolo de actuación para seguridad del tráfico, pero la manipulación de los animales muertos corresponde al personal especializado de carreteras. También nos especifica cuando se trate de un animal moribundo o varios muertos recientes en cualquier punto, la conveniencia de señalizar, tomar referencia y fotografías y con el GPS del móvil establecer la situación

 

Enfermedades relevantes de la fauna

 

JABALÍ: peste porcina africana, este porcina clásica, enfermedad de Aujeszky, fiebre aftosa, tuberculosis, cojeras y artritis, garrapatas y enfermedades transmitidas.

 

LIEBRE Y CONEJO: enfermedad hemorrágica del conejo, mixomatosis, tularemia y yersiniosis, sarna, garrapatas y enfermedades transmitidas.

 

RUMIANTES: tuberculosis, fiebre aftosa, cojeras y artritis, pasteurelosis, queratoconjuntivitis, sarna, garrapatas y enfermedades transmitidas.

CARNÍVOROS: tuberculosis, moquillo, enfermedad de Aujeszky, sarna, garrapatas y enfermedades transmitidas.

 

AVES: influenza aviar, enfermedad de Newcastle, fiebre del Nilo y otros flavivirus, botulismo.

 

Enfermedades fauna cinegética

 

Vamos a trasponer desde la guía algunas referencias a la definición y causas de las enfermedades, a su situación en España, importancia del animal y tratamiento recomendable de actuación en casos concretos de coincidir en algunas situaciones. Lo hacemos para las dos enfermedades más peligrosas para la ganadería, la caza y el mundo rural, la peste porcina africana y tuberculosis. Para las demás enfermedades hay que ir a la guía donde vienen todas ellas descritas también, la cual adjuntamos al final de esta información.

 

Peste porcina africana

 

La PPA es, junto a la tuberculosis, una de las enfermedades más peligrosas e importantes a citar y, sin duda, una de las más indeseables para el gremio cinegético y la España vaciada. Según cita literalmente la Guía, “la peste porcina africana afecta exclusivamente en Europa a suidos: cerdo y jabalí. El virus de la peste porcina africana (PPA; Asfivirus) es muy resistente en la materia orgánica y en sangre. En España está ausente, pero hay un elevado riesgo al estar presente en Centroeuropa.

 

Esta infección no es transmisible al hombre. Se trata de una enfermedad de gran importancia económica para el sector porcino y cinegético. No tiene un impacto importante en conservación. En zonas afectadas por la enfermedad –España se encuentra libre– se limitan los movimientos de jabalíes vivos y de sus productos, los cazadores no pueden cazar en determinadas modalidades y las actividades de turismo campestre se prohíben, con lo que el impacto sobre las zonas rurales afectadas es enorme”.

 

Tuberculosis

 

En este caso estamos ante una enfermedad endémica que pasó en su día de la ganadería doméstica a las especies silvestres, que hicieron de reservorio y más tarde intercambiaron la enfermedad y a en ambos sentidos entre las poblaciones silvestres y las ganaderas al coincidir ambas en los territorios naturales.


 
Según notifican en la Guía, “la tuberculosis animal se produce por la infección con la bacteria ácido-alcohol resistente Mycobacteriumbovis y otros miembros del complejo Myco-bacterium tuberculosis, como M. caprae. Diversas especies silvestres (jabalí, ciervo y gamo así como tejón, lince y oso) y domésticas (bovino, caprino, ovino y porcino) pueden infectarse y actuar como mantenedores de la infección, dependiendo de las circunstancias. Pero todos los mamíferos pueden infectarse esporádicamente. La tuberculosis está presente en la España peninsular, particularmente en el cuadrante suroccidental. Es objeto de control en el ganado bovino y caprino”.

 

Enfermedades fauna cinegética

 

Es causa significativa de mortalidad en ciervos, gamos y jabalíes adultos (30% de mortalidad). Además de pérdidas para explotaciones de cérvidos y jabalí por restricciones al movimiento de animales vivos, según indica la susodicha guía.

 

Recomienda también la Guía “utilizar guantes en la evisceración y manipulación de las piezas de caza. Descartar las canales de aquellas piezas que presenten lesiones generalizadas compatibles con tuberculosis. Las canales de animales con lesiones localizadas pueden consumirse previa eliminación de la parte afectada”.

 

Asimismo, se recomienda que “una vez conocida la existencia de tuberculosis en un espacio cinegético es importante mantener una vigilancia de su evolución en el tiempo, tomar medidas para reducir la infección (actuaciones sobre el medio; medidas de gestión cinegética, etc.) y reevaluar periódicamente el coste/beneficio de cualquier intervención. Mantener poblaciones equilibradas, primando las densidades bajas y la calidad sobre las densidades altas, y evitando la agregación de animales en comederos y puntos de agua. Separar los ungulados silvestres del ganado doméstico”.

 

Recomendaciones finales

 

  • Mantener poblaciones equilibradas, evitando la sobreabundancia. Se trata de primar la calidad por encima de la cantidad.

 

  • Es mejor manejar el hábitat que aportar comida, de forma que evitemos la formación de grandes grupos.

 

  • Hacer un uso inteligente del agua, un recurso limitante en los ecosistemas mediterráneos. Considerar las necesidades de la caza, pero también los aspectos sanitarios y el medio ambiente.

 

  • Gestionar adecuadamente los residuos de caza. Nunca dejar piezas o residuos en lugares cerrados o fondos de barranco inaccesibles para los buitres.

 

  • Evitar los traslados, especialmente a larga distancia: mover un animal es mover un conjunto de virus, bacterias y parásitos. Los traslados intracomunitarios de jabalíes silvestres están prohibidos en Europa.

 

 

Texto: José Luis Garrido. Fotos: J. Manzano y MAPA