Pasar al contenido principal
EN EL PIRINEO ARAGONÉS

Hace un doblete en una batida por daños y caza un descomunal jabalí que podría ser oro

Era el día de suerte para Óscar, un cazador que durante una batida por daños en las siembras logró abatir dos machos siendo uno de ellos un jabalí sensacional, cuya medición en verde apunta a que será un oro sobrado.
El descomunal jabalí le salió de los pies a uno de los batidores, que avisó por la emisora de que se había levantando un ejemplar enorme. El descomunal jabalí le salió de los pies a uno de los batidores, que avisó por la emisora de que se había levantando un ejemplar enorme.

Hay días en los que la suerte parece estar de nuestra parte cuando salimos al campo, y sino que se lo digan a Óscar Mur Elvira, un cazador del Pirineo Aragonés que tuvo una jornada muy difícil de olvidar. Hace un par de días se encontraba con su cuadrilla en el coto de Jánovas, dando una batida para luchar contra los daños que provocan los jabalíes en las siembras, cuando decidió romper a su postura un descomunal jabalí que abatió de dos disparos mientras corría por un trigal. Las imágenes hablan por sí solas y tal y como adelantaba Michel Coya, quien realizó una primera medición del animal, todo podría apuntar a que se trata de un trofeo oro casi con toda seguridad. 

 

Habrá que esperar a la medición oficial para saber que puntuación final ha tenido semejante “aparato”, pero tal y como nos ha contado en exclusiva el propio cazador, “lo importante no es el trofeo sino el lance, los amigos y la gente con la que compartes el día de caza”. Un precioso ejemplo de los valores que deben primar siempre en el ejercicio de la venatoria, poniendo por delante el día y las emociones vividas en compañía de personas queridas, e incluso de los perros “con los que vivimos a diario”, antes que el tamaño del trofeo. Además este prolífico cazador, ha creado un canal de Youtube llamado Skiline Hunters junto a algunos amigos, donde graban y comparten sus lances y vivencias de caza. 

 

El descomunal jabalí abatido por Oscar

 

Oscar es la envidia de todos los cazadores por el impresionante cochino que ha logrado abatir en un paraje tan emblemático como el Pirineo Aragonés, pero además es un ejemplo de principios y ética en la caza. Este es su relato del lance, ¡enhorabuena cazador!:

 

Fue en el coto de Jánovas, en Huesca, en el Pirineo Aragonés. Nos juntamos un grupo de amigos para cazar bien temprano, a las 6 de la mañana, para que los perros pudieran cazar sin el calor que estaba haciendo por todas partes. Quedamos allí y empezamos a distribuir posturas entre los doce cazadores que estábamos, cogiendo los puestos principales donde suelen pasar dejando bastantes huecos libres porque al fin y al cabo, era una batida por daños. Tampoco teníamos intención de hacer una gran cacería, solo buscábamos abatir unos cuantos machos y jabalíes del año, y el resto moverlos de la mancha para que no hicieran daño en los cultivos. 

 

Cazamos prácticamente en familia como se dice, así que no hicimos sorteo ni nada y nos colocamos donde cada uno quería más o menos o siguiendo las indicaciones del presidente del coto y yo tuve la suerte de que por mi postura saliera semejante jabalí. Serían las 6:45 cuando empezaron a batir la mancha. En total entraron un conjunto de 4 “resacadores” con 6 o 7 perros cada uno. Tampoco llevábamos todos los perros porque hay algunos que padecen mucho con el calor ahora y solo se trataba de mover los animales y que no hicieran daño en los cultivos. 

 

Nada más soltar los perros hubo bastante movimiento de jabalíes, ya que es una zona muy querenciosa y en total saldrían aproximadamente entre 40 o 50 jabalíes, entre hembras, machos y rayones, porque en la zona se hace una gran concentración. Cerca de mi puesto estaba Mikel, un perrero de Navarra que venía con sus sabuesos y en seguida avisó por la emisora que le había salido de los pies un jabalí bastante grande con mucha boca. Evidentemente el no llevaba escopeta, así que en cuanto avisó yo estaba ya preparado. Cuando me quise dar cuenta el animal estaba ya saltando por medio del trigo, que estaba bastante alto -me llegaba casi a la cintura, lo que es un metro más o menos-. 

 

El descomunal jabalí abatido por Oscar

 

La suerte fue que el jabalí era enorme y sobresalían unos 4 dedos por encima de la siembra, así que calculando como pude le tire un primer disparo y vi que seguía corriendo. Volví a recargar y tirar una segunda vez, pero cuando estaba recargando de nuevo para tirar la tercera, vi que en un rodal que había en medio del trigo se desplomaba el animal. Como estaba nervioso por el aviso de la emisora de que había salido un guarro grande, fui a verlo a ver si era un ejemplar que teníamos visto hacía dos meses cuando estábamos localizando los corzos para que vinieran los chicos de rececho. Y efectivamente, era el gran jabalí que teníamos visto en los trigos cuando aún estaban verdes. Le teníamos grabado de otras veces y como se veía en los vídeos, tenía una boca espectacular. Lo había grabado otro compañero a escasos 20 metros y en aquel momento no se disparó porque aquí somos muy de que “si vamos al corzo vamos al corzo y si vamos al jabalí vamos al jabalí”. 

 

El doblete de Oscar

 

Entonces llevaba el pelaje de invierno y era espectacular. Ahora ya tenía el pelo de verano pero el trofeo igualmente era sensacional. La batida siguió y al final cazamos un total de 10 jabalíes, dos machos que maté yo, algunas hembras y algún ejemplar del año. Yo vi otra hembra más después del macho grande y aproveché cuando estaban lejos los resacadores para sacar el jabalí del trigo. Incluso cuando los batidores estaban con los perros dándoles agua seguían moviéndose jabalíes y a mi me entraron otros dos. Uno que no lo pude llegar ni a valorar porque se me metió en los trigos y ya no lo veía. 

 

El sensacional jabalí momentos después de abatirlo

 

Me entró otro que vino por el canto del trigo hacia mis pies. Yo estaba intentando valorar si era macho o hembra hasta que a escasos 5 metros de mí me vio y me di cuenta que tenía algo de colmillo y espantado se tiró para los trigos. Fue entonces cuando le tiré con la suerte de engancharlo y, aunque era un macho precioso evidentemente no había color con el primero. Todavía me entró otra hembra que se le había pasado a mi tío por una postura que se quedó vacía y salí corriendo para ver si podía tirar. Cuando vi que era hembra me quité el rifle de la cara y no hice ni el amago de disparar. Se movieron también bastantes corzos y sin duda será un día para el recuerdo. 

 

Ya le he sacado los colmillos, hemos hecho algunas mediciones y estoy esperando para enviárselos al taxidermista, para que lo lleve a homologar. Por los cálculos que hizo el compañero Michel Coya en principio dará oro, pero a mi al final lo que me importa es el lance, la compañía, los amigos con los que vamos a cazar es lo que hace que el lance cobre sentido. Matar un trofeo y no disfrutarlo con los compañeros no tendría sentido. Para mí la caza es eso, compañerismo y disfrutar la caza con amigos y con nuestros perros, que los hemos criado desde pequeños y convivimos con ellos a diario. 

 

Colmillos comparados con una bala calibre 308.

 

Quisiera hacer mención a Luis de Jánovas, el presidente, por su buena gestión del coto y lo que nos hace disfrutar a los que nos hemos criado aquí cazando, que llevamos casi 20 años. La verdad es que es una gozada, porque además con el dinero que se va sacando de las batidas podemos arreglar caminos y senderos, mejorar posturas, mejorar la gestión que estamos haciendo y solo quería agradecerle su compromiso en la gestión y con la gente del valle”.