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En Tomelloso (Ciudad Real)

Detenida una animalista que publicó la foto de un cazador ahorcado en Facebook

Los episodios de insultos y amenazas en las redes sociales hacia los cazadores han tomado en los últimos tiempos una deriva muy peligrosa, produciéndose numerosos casos.
Cazador ahoracado Facebook Imagen publicada en Facebook por la mujer detenida.

Animalistas y ecologistas radicales vomitan su ira con mucha asiduidad contra nuestro colectivo por el simple hecho de practicar una actividad como la caza, la cual es ética, legal y sujeta a una estricta regulación. Son cientos y miles los comentarios ofensivos que pueden leerse en las redes sociales y que muchas veces hemos traído a este medio. Además, en la mayoría de los casos, sus autores, bajo el amparo de Internet, suelen gozar de impunidad.

 

Pero no siempre se van de rositas, tal y como ha ocurrido recientemente en nuestro país. En Tomelloso, en la provincia de Ciudad Real, la Guardia Civil ha detenido a una animalista como presunta autora de un delito de odio en las redes sociales.

 

Según ha detallado la Benemérita en un comunicado de prensa, esta mujer de 31 años de edad, publicó una fotografía en Facebook en la que aparecía un hombre vestido con indumentaria de cazador y ahorcado en un árbol. Junto a él, se podía leer la frase “ya estaba mayor y no servía para cazar”. Al lado podían verse también unos galgos y una escopeta de caza apoyada sobre el tronco del árbol.

 

Cazador ahoracado Facebook

 

Pero ni mucho menos se trata del único caso de incitación al odio proferido por esta mujer, sino que también se cebó con otros sectores a los que el animalismo también parece haberles declarado la guerra. A la bochornosa fotografía del cazador, también se unieron otras imágenes y frases referidas a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, a organizaciones políticas y a sus dirigentes, así como al colectivo taurino.

 

También contra la Policía

 

Entre los mensajes y ataques difundidos en los perfiles sociales, la anticaza publicó imágenes de policías que iban acompañadas de textos como “el único policía bueno es el policía muerto” o “salva una vida, mata a un policía”.

 

La Guardia Civil ha explicado que este tipo de actuaciones “incitaban a cometer delitos graves contra diversos colectivos e instituciones”. Lo que llevó a los agentes a investigar la localización de la autora es que se trataba de “mensajes castigados penalmente al estar vinculados a posibles delitos de odio y contra la discriminación y/o delitos de injurias y amenazas”.

 

En el momento en que la animalista fue detenida, la Benemérita encontró y requisó diferentes equipos de comunicación desde donde la detenida se supone que llevaba a cabo sus publicaciones de incitación al odio en Facebook.

 


Que tengamos conocimiento, se trata del primer caso en el que una persona resulta detenida por difundir mensajes de incitación al odio contra cazadores. Ya se conocen otros episodios donde hubo condenas por insultos en redes sociales, aunque no dirigidos de forma concreta a nuestro colectivo.

 

Impunidad

 

Uno de los sucesos más recordados, fue el de Mel Capitán. Tras su muerte, numerosos animalistas se alegraron y vertieron su odio en las redes sociales. Aunque la joven cazadora ya venía sufriendo estos insultos desde hacía tiempo.

 

Pero a pesar de la gravedad del asunto, la Justicia no condeno estos mensajes de odio proferidos a través de las redes sociales. Según las magistradas encargadas del caso, los comentarios que fueron objeto de dicha querella “no tienen necesariamente que encajar en los tipos penales por los que se ha formulado". También señalaron que "la libertad de expresión protege cualquier idea" o que "las amenazas llegan de forma circunstancial desde una plataforma que discrepa con la labor cinegética".

 

El herpetólogo Frank Cuesta, que acaba de grabar varios reportajes sobre la caza que han sido emitidos durante estas semanas, también ha sufrido la ira animalista en sus carnes. Además, según explicó en un vídeo, este hecho le ha empujado a tomar la decisión de no volver a grabar más en España.