Pasar al contenido principal
LA HUELGA DE CAZADORES LEJOS DE RESOLVERSE

El conflicto entre cazadores y Diputación enquistado por el Convenio de Caza Mayor en Guipúzcoa

Los cazadores guipuzcoanos siguen en huelga por la falta de acuerdo entre la Federación Guipuzcoana de Caza y la Diputación, por culpa de las “inasumibles” condiciones del Convenio de Caza Mayor

La situación de la caza en Guipúzcoa parece todavía lejos de resolverse como hemos podido saber a través de la Federación Guipuzcoana de Caza. Al parecer, el conflicto está en las medias que plantean desde la Diputación que a ojos de la federación, resultan totalmente inaceptables y acabarían con la federación quebrada en menos de un año. El problema emana del Convenio de Caza Mayor, que es “una de las cuestiones no resueltas” ya que las medidas presentadas por la institución foral son “absolutamente inasumibles” para los cazadores.

 

“El Convenio de Caza Mayor es una de las cuestiones no resueltas con la Diputación. Tras varios encuentros, en el último, se pusieron encima de la mesa por parte de la institución foral condiciones o premisas «absolutamente inasumibles para esta federación, como ampliar la cobertura a los destrozos generados por el corzo, y en general a los daños a la actividad agraria, así como, que la contratación del perito para valorar los daños fueran a cuenta de esta federación, lo cual, además de carecer de sentido alguno, pues los animales salvajes son cosa de nadie, llevaría a la Federación al concurso antes de finalizar el primer año”, se explicaban desde la Federación Guipuzcoana de Caza. 

 

Así de contundentes se han mostrado tras la reunión con la Diputación, en la que ha quedado patente la falta de acuerdo entre ambas partes a pesar de que “nuestro convenio, previo a dicho planteamiento, lo conocen, y nuestra respuesta a su último planteamiento también, sin que desde el día 7 de marzo, hayamos tenido llamada alguna”, protestan desde la Federación.

 

Los agricultores también pagan ‘el pato’ y se culpa a los cazadores

 

Por el momento entre los cazadores se mantiene un “malestar y honda preocupación” generalizados, ya que el conflicto parece no tener fin y los daños en agricultura por especies cinegéticas no dejan de aumentar mientras dura la huelga. Desde que los cazadores se declararon en huelga indefinida, las poblaciones de animales como corzos y jabalíes no paran de aumentar, aumentando con ellos los daños y estragos que causan en agricultura. Desde la Federación, alzan la voz y denuncian la situación:

 

Consideramos que los propios baserritarras (agricultores en castellano) son conscientes e igual de perjudicados, por la actual presión que sufrimos los cazadores por parte sectores animalistas y ultraecologistas, y que las administraciones en vez de tratar de buscar un equilibrio entre las distintas sensibilidades, cada vez nos ponen más dificultades, cierran líneas de caza incluso con sentencias del Tribunal Supremo a favor, cierran campos de tiro, y vedan la caza en montes de titularidad pública, por no hablar ya de la presunción de culpabilidad que inspira toda la normativa relativa a la caza. 

 

A tal fin, la Diputación dota de ciertos recursos económicos a la federación para desarrollar y ejecutar la competencia en materia de caza que a ella corresponde, y que la federación es capaz de llevar a cabo gracias al enorme trabajo voluntario que realizan cientos de personas que se organizan en torno a ella. La federación ha cumplido con todas y cada una de sus obligaciones, haciéndose cargo de la gestión y tramitación de todo tipo de licencias y seguros, también para accidentes de tráfico y daños en la agricultura, y si estos no se abonan es porque la Diputación no encarga las peritaciones. Lo único que se ha dejado de hacer es cazar, que es un derecho, no una obligación.

 

Nunca ha sido, ni es ahora, voluntad de esta Federación entrar en polémica con ninguna asociación agraria. Dicho esto, hay que recordar que la caza es una actividad social que voluntariamente practican en torno a 20.000 ciudadanos en Gipuzkoa. La Federación gestiona el ejercicio de la actividad cinegética en su conjunto, por delegación de la Diputación, que conlleva la gestión de la caza de especies migratorias con sorteo diario de entorno a 5.000 puestos durante 2 meses, la gestión de la caza de la becada con un sistema de recopilación de información único en el estado español y la gestión de la caza mayor con más de 1.200 cazadores”.