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Un rayo de optimismo a pocos días de que se produzca el desvede

Las codornices van llegando al norte, pero poco a poco

La subida de codornices se va produciendo a medida que se va recogiendo una cosecha de cereal tardía e irregular, pero la mejor de los últimos años. Una cosecha de grano y paja que no se veía así desde hace tiempo.

Una cosecha tardía, que los sindicatos agrarios cifran en un mes de retraso, dadas las duras condiciones de invierno y primavera que han afectado al ciclo vegetativo del grano. Las tormentas, las lluvias y la falta de sol causaron alteraciones en el ritmo habitual del campo, pues el exceso de humedad ha provocado un bajo peso específico del grano.

Después de lo escrito, es fácil deducir que la cosecha viene con retraso de un mes e incluso mes y medio por los motivos enunciados, así como por las tormentas, los granizos, las quejas de los sindicatos y las olas de calor de los últimos días, que sobrepasan los 43º C, motivos todos ellos por los que Asaja pide que se desvede el campo cuando esté recogida la cosecha para evitar problemas de toda índole.

Hay codornices en el tercio norte peninsular

Muchas codornices no va a haber como consecuencia de los factores antes enunciados. Dicen, y es cierto, que en los últimos días cantan por doquier. Pero eso es que los machos están llamando a las hembras, que -posiblemente- están enguerando, para montarlas y seguir su loca carrera de cópulas por doquier. Los machos cantan y si no tienen respuesta, se van a otro lugar, por eso el canto no es de fiar.

El exceso de lluvia perjudica a la cría de la especie, así como el calendario de la cosecha cuando varía sus épocas de toda la vida y da carta de naturaleza a un cambio climático que nadie quiere reconocer aun cuando todos lo podemos observar por doquier.

Macho de codorniz en un frescal.

Un cambio climático al que se le une una agricultura marroquí que propicia que las codornices no necesiten migrar, y sí, se hacen verdaderas escabechinas tanto con las tórtolas como con las codornices. Lo que más rabia me da es que haya clientes españoles.

¿Se puede afirmar que por fin llegaron las codornices?

No. No se puede engañar a la gente. Se puede decir “con prudencia y buena fe” que se las oye cantar y poco más. Pues aquí nadie tiene información privilegiada ni lo que digan los vendedores de tarjetas es digno de creer.

Arriesgando un poco y a juzgar por los cánticos, yo diría que hay codornices en número no muy elevado aun cuando no nos va a favorecer el campo. Todo depende de cómo procedan con la desveda de aquellos campos que estén sin recoger y de la cantidad de oleaginosas que se hayan sembrado.

Tengan presente que hay unas alfalfas tremendas, muchos girasoles como tortillas de patatas donde -sin duda- se esconderán las codornices a la primera de cambio. No metan el perro por los sembrados. No cacen a la orilla de los girasoles y maizales, pues las desgracias se suceden en una actividad donde ya empezamos a ser más los mayores que los jóvenes.

¿Una anécdota que puede dar luz al asunto?

El 5 de agosto, festividad de la Virgen Blanca en Vitoria-Gasteiz, pregunté a varios agricultores de la Llanada Alavesa que estaban cosechando, recogiendo la paja, etc., y todos me dijeron que no había ni una.

Codornices cazadas en la pasada media veda.

Yo fui a fotografiar unos girasoles y me salió una de los pies. Lo cual no quiere decir nada. Después fuimos mi mujer y yo a sentarnos en un montículo que hay detrás de la iglesia, en un precioso pueblo que se llama Estarronapara, para tomar el fresco y ver si aterrizaba algún avión en el aeropuerto que también tenemos en Álava.

Pues bien, desde allí oí cantar codornices en seis puntos diferentes. ¡Noooo…! Esto no es ningún estudio científico. Pero es más creíble que los otros que callan cuan putas en Cuaresma.

Nota final

El 9 de agosto iré a mi casa de Saldaña (Palencia), donde las noticias coturnas que tengo son sobre poco las de Álava (Euskadi), lo que ocurre es que en Álava está más adelantada la recogida de la cosecha.

Cuatro codornices cazadas en una salida de la media veda 2017.

Les mantendré informados con unas verdades que no me facilitan entradas gratis en los cotos. Yo les diré y fotografiaré lo que vea y la información que recoja de mi familia y de personas queridas de toda una ya larga vida en la que he cazado en tiempos donde el último día de desveda había más que el primero de ahora. Y no había estudios propiciados por quienes todos sabemos.

Todavía la cosa puede cambiar y me alegraría en el alma que se me cubriera de reproches por estar equivocado, pero entre salvadores, bienhechores, santones, monaguillos de los señores, políticos trincones, autoridades quintuplicadas, así como funcionarios y empresas de outsourcing multiplicadas por diez, estamos apañados. 

(Texto: Miguel Ángel Romero Ruiz / Fotos: Shutterstock y Autor)

 

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