Pasar al contenido principal
Y signos que evidencian que las hemos tocado y dónde

Claves para cobrar las reses que dejamos heridas

Quizás sea por cultura o por la forma comercial de acceder a la caza, pero lo cierto es que, en líneas generales, y sin decir que nos importe una higa, los aficionados españoles no damos mucha importancia a las reses heridas.
Jabali_Sangre_G Jabalí moviéndose fuera del monte y sangre de una res herida.

Cuando viajas a Centroeuropa, donde las tradiciones de caza pesan mucho, ves que no hay cazador que duerma si no termina de cobrar ese jabalí o ese ciervo, rebeco o corzo que se fue tocado.

 

Hay tanta tradición en lo que a cobro se refiere, que los alemanes han creado unas cuantas razas de perros sólo para este fin. Y en muchas comarcas hay expertos en el cobro dispuestos a desplazarse a donde les llamen para ayudar a la recuperación de reses heridas con sus perros de rastro.

 

Signos de una res herida

 

Cuando hacemos blanco, el animal en cuestión sufre una herida que suele cursar con pérdida de material biológico de distinto orden, siendo estos indicios diferentes según sea nuestro punto de impacto. Lo primero que rompe la bala es pelo y piel.

 

Según sea el tipo de pelo, podemos saber de qué parte del cuerpo estamos hablando en función de su color y longitud

 

Pelo y sangre de una res.

 

Este pelo también es consecuencia de los daños en la salida de la bala, en el caso de que ésta guarde suficiente energía para atravesar al animal. En la salida la cantidad de pelos arrancada es casi siempre mucho mayor por el efecto de expansión de la bala.

 

El segundo indicio suele ser la propia sangre del animal. Tanto su color como su consistencia nos van a indicar mucho sobre la herida:

 

Sangre de jabalí tras un tiro en una espera.

 

  1. Sangre muy oscura es sangre venosa, hace menos daño.
  2. Sangre muy roja es sangre arterial, lo que significa una herida más seria.
  3. Sangre rosa, en especial si va con burbujas, significa impacto en las vías aéreas: pulmón o boca. Bueno en el primer caso y nefasto en el segundo.
  4. Sangre con restos de contenido vegetal implica tiro de panza o de esófago, malo en cualquier caso si no va acompañado de una trayectoria que pueda haber afectado a órganos más vitales. Además de ese contenido estomacal de color verde y con restos vegetales, la bala puede hacer salir trozos de hueso: si son pequeños y planos son típicos de las costillas, mientras que huesos gruesos y curvados son propios de las extremidades.

 

Sangre muy roja.

 

Principales consejos a la hora del cobro

 

  • Asegurar el tiro antes de realizarlo para evitar herir a las reses.
  • Observar la reacción de la res al tiro.
  • Recordar de forma precisa el punto en el que se encontraba la res cuando hemos tirado y cuál ha sido su ruta de huida.

 

Collera de venados a la carrera en una montería.

 

  • Revisar concienzudamente el lugar del tiro.
  • Tras cerciorarnos de que hemos hecho blanco, aguardar al menos media hora para dejar tiempo a que se enfríe el animal.
  • En el cobro, revisar sistemáticamente la ruta de huida durante al menos doscientos metros, aun sin indicios.
  • No perder de vista un indicio hasta tener el siguiente.
  • Mantener una actitud preventiva ante la posibilidad de que la res salte, mirando continuamente hacia delante.
  • Si no nos vemos capaces, hay que recurrir a la ayuda ‘profesional’ de algún amigo experimentado o de un buen perro de rastro.
  • Si no damos con la res, no está de más volver algunos días después para ver si conseguimos verla de nuevo o tirarla en caso de estar herida.

 

(Texto: R. Centenera / Fotos: Shutterstock y Archivo)

 

 

 

 

Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros para facilitar y analizar la navegación de sus usuarios y proporcionarle una mejor experiencia en el uso del mismo. Si está de acuerdo siga navegando o pulse en ACEPTAR. Ver más detalles.