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SE TRATA DE UN CORZO ENTRE CADA 1.000

Cazan un rarísimo corzo con colmillos en Cuenca

El cazador no sabía lo que se iba a encontrar cuando abatió al animal, su sorpresa fue al llegar a casa cuando le abrió la boca para comprobar la edad del ejemplar y descubrió los dos impresionantes colmillos.
El ejemplar era muy viejo y presentaba unos caninos superiores bastante desarrollados, un carácter atávico de los antecesores de la especie. El ejemplar era muy viejo y presentaba unos caninos superiores bastante desarrollados, un carácter atávico de los antecesores de la especie.

Se trata de un corzo entre cada 1.000, que tiene dos colmillos en la mandíbula superior como los de cualquier depredador. Resulta especialmente llamativo por su rareza, singularidad y porque no es frecuente abatir uno con esta peculiaridad. El corzo con colmillos fue abatido en la serranía de Cuenca esta temporada y el cazador no sale de su asombro ante el trofeo. 

 

En Cazavisión hemos hablado en exclusiva con el cazador y nos ha contado como fue el lance del extraño animal. Manuel Chabrera Girona es quien tuvo la suerte de abatir semejante trofeo, cuando se fue a pasar unos días de caza con su mujer en la serranía de Cuenca. Lo que no sabía es que se convertiría en una cacería única y un trofeo realmente especial, algo de lo que casi con total certeza no se olvidará nunca. 

 

Trofeo de corzo con colmillos

 

Fuimos decididos a ir tras los duendes unos días, pero la cosa pintaba mal. Estuve 4 días tras ellos y solo pude ver un macho muy joven y alguna hembra, todos ellos a última hora de la tarde, casi anocheciendo. El último día ya de camino al coche, me pareció ver unas puntas blancas tras un enebro. Allí estaba, yo le veía los cuartos traseros y unas bonitas puntas blancas de los cuernos y sabía que me estaba mirando aunque yo a el todavía no le tenía a tiro. 

 

Intenté acercarme un poco más pero salió pitando hacia un pinar que había y cuando iba a entrar al pinar, le solté el tiro. Pensaba que no lo había tocado, pero la alegría fue cuando lo vi y aunque dando tumbos, salió corriendo montaña abajo. Salí corriendo tras el a intentar cortarle hasta que pude rematarlo. De cuerpo era muy pequeño, se me hizo muy muy viejo y esperé a comprobarlo ya en casa con la mandíbula. La sorpresa fue cuando llegué a casa y le abrí la boca y descubrí los colmillos. Lo puse a hervir con mucho cuidado porque imaginaba que al quitarle la piel los colmillos se irían detrás y así fue. Los recogí y los guardé para dárselos al taxidermista y que pudiera colocarlos bien después”.

 

Ejemplar de corzo abatido en Cuenca con colmillos

 

¿Por qué tienen colmillos los corzos?

 

Como para cualquier asunto de corzos, sobretodo siendo algo de tamaña singularidad, lo mejor es consultar un experto. Laureano De Las Cuevas, miembro de la Junta Directiva de la Asociación del Corzo Español, nos ha explicado que se trata de un vestigio que solo está presente en el 2,5% de las poblaciones de corzo europeas, en 1 corzo de cada 1.000. Tal y como se explica en un fragmento de Cristina San José Huguenot, que reproducimos a continuación.

 

Detalle de los colmillos del corzo

 

En los orígenes ancestrales del actual corzo hubo especies que tenían caninos superiores. Estos se perdieron en la evolución del grupo, pero evidentemente algún gen queda todavía por ahí y de vez en cuando puede dar lugar a la reaparición de este carácter atávico en algún ejemplar. 

 

En cuanto a la función que tuvieron en otro tiempo esos caninos, parece que podían ser usados por los machos en sus luchas durante el celo, o incluso como defensa frente a posibles predadores. Quizás podían ser además un signo de fortaleza y funcionar como display, ante las hembras durante el cortejo y en las amenazas entre machos”.