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En el municipio de Alía

Los cazadores, volcados en la extinción de un incendio en Cáceres

Digan lo que digan, y así se demuestra con hechos fehacientes, muy pocos colectivos están tan comprometidos con el cuidado del medio ambiente como los cazadores.
Cazadores incendio Cáceres Los cazadores locales ayudando en la extinción del incendio.

Esta teoría ha vuelto a quedar patente con un nuevo ejemplo. Estos días, ha tenido lugar un incendio forestal en el municipio de Alía, en la provincia de Cáceres. En la extinción del fuego, han participado de lleno los cazadores, que no han dudado en echarse al monte y jugársela, demostrando de nuevo su compromiso más absoluto con la naturaleza.

 

De hecho, el fuego ha afectado a parte del acotado que gestiona la Sociedad de Cazadores del municipio extremeño. 

  Cazadores incendio Cáceres

 

Al lugar acudieron efectivos del Plan Infoex, así como los bomberos de la Junta de Extremadura. También participaron ganaderos, agricultores y demás vecinos de Alía que, de forma desinteresada echaron una mano en la extinción del incendio. Todos, miembros del colectivo rural comprometidos con el medio. Y es que no hay nadie más preocupado por el mundo rural que aquellos que lo habitan, por mucho que ciertos colectivos urbanitas quieran mostrar lo contrario.

  Cazadores incendio Cáceres

 

Pero aquí, como en otros sucesos de este tipo, ni un solo animalista o ecologista radical hizo acto de presencia. ¿Dónde están cuando hace falta? ¿Por qué nunca aparecen cuando hay que volcarse con el campo y los animales? La respuesta es simple. Les importa un bledo si de forma paralela no pueden sacar tajada y rédito político. Ocurra lo que ocurra, no somos capaces de ver su implicación en actos similares al del Alía.

 

También en Doñana

 

Ejemplos de la implicación de los cazadores en la extinción de incendios, hay miles. No solo los que se hayan contado en medio como éste, sino también aquellos que no salen a la luz.

 

Como ejemplo, hace algunas semanas os informamos cómo los cazadores participaron también de forma activa en la extinción de un incendio en el Parque Nacional de Doñana. Se produjo a primera hora de la tarde en el paraje conocido como Los Mimbrales, que se ubica en el municipio onubense de Almonte.

  Cazadores incendio Dpñana

 

Fueron los guardas de la Sociedad de Cazadores de este municipio los únicos que ayudaron en la extinción del fuego. Es más, ellos mismos eran los primeros en llegar al lugar de las llamas y avisar a los operarios de la Junta de Andalucía. No solo oportuno, sino también claves en la solución del problema.

 

Ambos casos solo son una muestra más de la verdadera realidad de la caza. Y es que los aficionados a la cinegética siempre se vuelcan cuando hay que custodiar y salvaguardar el entorno natural.

 

La caza, crucial en la prevención de incendios

 

En definitiva, la caza es una herramienta fundamental para prevenir los incendios forestales. Así lo reivindicó la Fundación Artemisan con un vídeo, donde varios testimonios de especialistas detallan la aportación de cazadores y guardas, de sus sociedades y cotos, en el cuidado y vigilancia de los espacios naturales.

 

Los guardas de los cotos son las personas que están día a día vigilando el terreno y realizando labores de prevención y limpieza. En muchas ocasiones, son los ojos que velan por el medio, tal y como ha ocurrido en el caso de Doñana.

 

 

Como señala el documental de Artemisan, lanzando hace un par de años, los profesionales forestales argumentan que en grandes terrenos dedicados a la caza mayor, no se producen incendios u ocurre de forma muy esporádica. Y ello se debe a un manejo sostenible del espacio: a los propios guardas, a las torretas de vigilancia o a los cortaderos, que forman auténticos cortafuegos.