Pasar al contenido principal
En Alamillo (Ciudad Real)

Dos cazadores liberan un corzo enredado en una alambrada y lo devuelven al monte

Hace unos días se produjo un nuevo gesto que demuestra el compromiso de los cazadores con el medio ambiente, la conservación y el cuidado de las especies que lo habitan.
Rescate corzo alambrada Daniel junto a su compañero, poco antes de soltar el corzo liberado al otro lado de la valla.

Mientras los radicales se dedican a vociferar contra la caza, pero no mueven un dedo por esos animales que tanto ‘aman’, nuestra afición queda patente quiénes son los verdaderos garantes de la naturaleza. Así lo atestiguan los numerosos documentos gráficos que circulan por redes sociales y teléfonos móviles.

 

Hace solo unos días, un par de cazadores rescató un corzo que se encontraba enredado en una alambrada, liberándolo después en el monte. Ocurrió en el municipio manchego de Alamillo, en la provincia de Ciudad Real, y los mismos protagonistas nos han hecho llegar el vídeo para quedar constancia de la verdadera realidad de la caza.

 

Según nos cuenta uno de los rescatadores, Daniel, estaba junto a dos amigos en el campo cuando se toparon con el ‘duende’. Estaba “muy enredado” en unas alambradas viejas que se habían utilizado en las obras de una carretera.

 
Daniel explica que el corzo estaba tan enganchado por la cuerna que les costó casi una hora liberarlo. Gracias a que llevaba unos alicates en la furgoneta, pudo cortar los alambres y sacar al animal. Cree también que el animal podría llevar enredado en el vallado sobre un día entero.

 

 

La primera parte del vídeo no pudieron grabarla, pues Daniel no llevaba batería en el móvil. No obstante, poco después llegaron otros amigos y sacaron el teléfono para inmortalizar la escena que os mostramos junto a estas líneas.

 

Daniel junto a otro colega, tocayo suyo y también aficionado a la caza, asió el corzo con fuerza para que nos les hiciera daño con sus movimientos. Entre ambos, cargaron al animal y con cuidado, tal y como se aprecia en las imágenes, soltaron al animal al otro lado de la valla. Nada más tocar el suelo, el corzo se alejó en dirección al monte. Sus rescatadores explican que, a pesar del tiempo que estuvo amarrado, el animal estaba en buen estado de salud y no presentaba daños ni heridas.

 

¿Dónde están los animalistas?

 

Además de para mostrar nuevamente el verdadero carácter y compromiso de las cazadores, el vídeo sirve para callar a los anticaza, que solo se ocupan de cargar sin argumentos contra nuestra afición. Como nos expresa Daniel, “la caza  no es matar. Los animalistas siempre dan la lata sin saber del tema”.

 

Y puestos a reflejar la realidad de la caza, podemos sacar numerosos casos donde ni un solo animalista, pero sí muchos cazadores, se la juegan para salvar especies cinegéticas. Recordamos que, gran parte de esos radicales que solo se dedican a criminalizar la cinegética, no pisan ni una vez el campo, prefieren el sillón de casa y el ordenador. Los que estamos al pie del cañón somos los mismos de siempre.

 

A principios mes, se hacía viral el vídeo de un cazador arrojándose a un canal de agua para rescatar un corzo que había caído en él. El suceso se produjo en la localidad de Almoguera, en la provincia de Guadalajara.

 

 

El año pasado, también os trajimos otro vídeo grabado durante el verano. En él, un cazador se metió en una profunda y amplia balsa, a 38 grados, y durante más de una hora trató de rescatar una corza a la que finalmente pudo soltar en el monte y salvarla de una muerte segura.

 

A estas dos gestas se suma el rescate de una corza que cayó al interior de un pozo. ¿Quiénes fueron los protagonistas? Evidentemente, unos cazadores. En este caso, una cuadrilla de aficionados bercianos escuchó unos chillidos al pasar cerca de un pozo. Uno de ellos se descolgó para amarrar a la corza con una cuerda y, entre todos, salvaron a la hembra, que termino siendo liberada.