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Cuando nos encontramos en el ecuador de este período

Los cazadores, desesperados por la escasez de aves en media veda

En el ecuador de la media veda, la gente se desespera a causa meteorología que ha favorecido a la agricultura en general y a la cerealista en particular, pero en contrapartida ha perjudicado a todas las aves esteparias y arbóreas.

Y las ha perjudicado a través de unas tormentas que eran capaces de llevarse un chopo de 15 metros por delante, cuanto si más un nido de torcaz. No. No es para tomárselo a risa o hacer chistes groseros con la caída de los árboles de Madrid. Sepan que un rayo ha matado este año a José Jaureguialzo, quien fuera presidente de la Federación Alavesa de Caza.

Muchas aves esteparias han perdido sus nidos como consecuencia de las escorrentías de unas fincas más llanas que el mejor de los caminos y cada vez con menos linderas, si bien es cierto que las linderas de este año han tenido las mal denominadas "malas hierbas de antaño". Hoy, ya no hacen falta tanto las delimitaciones visuales, pues hasta los rastros llevan un GPS incorporado por exigencias de la PAC que delimita las fincas a través de coordenadas UTM.

Las administraciones han hecho dejación de sus funciones

En primer lugar, no se han puesto de acuerdo las unas con las otras. Muchas de ellas fijaron los periodos de media veda con meses de antelación y viendo la que se les echaba encima, no dijeron ni esta boca es mía (muy propio de unas administraciones politizadas y sobredimensionadas en su aspecto humano). Todo ello ha llevado a los titulares de los cotos a restar fechas al calendario venatorio de la media veda y, por consiguiente, a enfrentamientos indebidos con los cazadores de los cotos a quienes vendieron tarjetas. Todo ello ha motivado que las pocas y tardías codornices que entraron en su día, todavía tengan pollos del tamaño de un gorrión e incluso nos las podemos encontrar incubando. Pero el desprecio al colectivo por nuestros mandamases venatorios y la redundante administración ha sido inconcebible. Unos y otros debieran de cesar a la vista de sus nulos logros.

Las codornices a día de hoy

Todavía hay mucho cereal sin cosechar y al ir avanzando, las codornices van menguando. Eso no quiere decir que en determinadas zonas no haya corros que permitan hacer unas perchas mayúsculas con una cadencia respetable. Pero en líneas generales la cosa está tan mal que ya casi no se sale a cazar.

Pecha de codornices

Las tórtolas turcas

Sigue sin ser una especie cazable a excepción de donde hagan daño. Pues bien, en algunas autonomías se las arreglan para cazarlas y en otras no y a nadie le ponen grilletes, encarcelan o excomulgan. No. Depende del Consejo de Caza, que entre ellos hay cazadores que no necesariamente tienen que pertenecer a la RFEC, aun cuando la mayoría pertenecen, pero son sumisos con la administración para sacar tajada de lo que necesiten para su coto. Y van a más.

Las tórtolas comunes

En el tercio norte Peninsular se ve alguna que otra aquerenciada de forma meramente testimonial, el resto son pasos de los que muchos han escrito y salvo José Miguel Montoya Oliver, ni Dios sabe por dónde van o vienen.

Insisto en que han sufrido grandes cambios en su área de dispersión y en que de Madrid para abajo se ceban de forma indebida, lo que propicia una cierta abundancia no comparable con la de Marruecos donde van a cazar amigos míos y me insisten otros amigos marroquíes que me enamoraría del gran vergel en el que se ha convertido buena parte de Marruecos con naranjos floreciendo o maduros debajo de los cuales hay leguminosas o cereales. Me insisten tanto en que vaya que a lo mejor voy, pero tengo miedo a una inestabilidad política apoyada y dirigida por los americanos y sus comparsas. No obstante, les diré que cada vez van más españoles y portugueses a la codorniz y tórtolas y hacen tremendas capturas en número.

La desveda en media veda de la paloma bravía

En los ya casi abandonados pueblos de esta Castilla a punto de cerrar por derribo, había y hay unas joyas denominadas palomares donde casi todos los vecinos teníamos uno. Es más, aun cuando estén medio caídos, en ellos hacen nidos toda serie de rapaces de pluma y alguna de pelo.

Antes, en todas iglesias y palomares había palomas bravías que con la gracia de algún imbécil se fueron cuarteando por mixturarlas con palomas mansas. Pues bien. No hay ciudad y pueblo grande de España en donde no se consigne una partida presupuestaria para pagar a los matabichos encargados de matar a las ratas, palomas, etc. O sea, cobran por matar palomas. Ahora las dejan cazar y todos contentos, pero son muy cucas y a cuatro reveses que reciban volverán a las ciudades. ¿Y por qué no se repueblan otra vez los palomares y las iglesias? Muy fácil, los fitosanitarios las matarían cuando comerían en el campo tal y como les ocurrió a sus antepasadas.

Torcaz.

Las torcaces

Miren ustedes, este año agrario han matado, por plaga, torcaces en Palencia, Valladolid, Zaragoza, Huesca, Mallorca, Ibiza, etc. y … se nota su ausencia. Los matabichos trabajan a las mil maravillas y cobran de lo lindo. A nosotros no nos dejan hacerlo pagando y a los matabichos les dejan cobrando. No lo entiendo.

Este año la torcaz ha bajado un poco como consecuencia de las tormentas y eso se nota en el campo, pero la meta población crece desmesuradamente y nos pasará lo mismo que nos ocurre con el jabalí, que tendrían en ambos casos que pagarnos. Pues las dos especies van en un aumento imparable.

El bloguer, cazador y ornitólogo Txoka, que escribe en los posts de esta misma web, fue el primero en darse cuenta de que había menguado este año la torcaz, pero esperemos que el próximo año vuelva a criar remontando el diente de sierra con el que  nos ha castigado este año.