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Cazadores asesinos… y ahora, asesinos cazadores

Los medios se empeñan en poner en tela de juicio a los cazadores con informaciones manipuladas.

La campaña de desprestigio, los ataques y los insultos al colectivo de cazadores siguen en primer plano de la actualidad, como se demuestra por su eco en los medios generalistas. Hasta ahora, es frecuente que se nos insulte en las redes, en las páginas de los diarios, o en cualquier medio de difusión, tachándonos de asesinos y fomentando el odio hacia nosotros, deseando la muerte a todo aquel que ose practicar la actividad cinegética en nuestro país. Los talibanes del ecologismo, animalismo y todos los ismos que se nos ocurran, incluidos partidos con representación parlamentaria, tienen la guerra declarada a la caza y la ofensiva se va a recrudecer.

 

Y si nos faltaba algo, en los últimos tiempos se suceden luctuosas noticias sobre lo que se ha dado en llamar violencia de género, con muertes en las que los supuestos autores son tachados de asesinos (homicidas para ser  más precisos) cazadores, por el hecho de haber realizado la acción con lo que aseguran era una escopeta de caza. Así, cargan el peso de una culpa inexistente sobre un colectivo, el cazador, que tiene que aguantar campañas descalificatorias y, lo que es peor, una presión insostenible en unos tribunales que no saben demasiado sobre que tienen entre manos, con una legislación cada vez más restrictiva y un futuro más que preocupante para los que cazamos.

 

Violencia género Iznájar

 

Si es con un cuchillo carnicero como se comete el crimen, a nadie se le ocurre acusar a todo el colectivo; si es con un hacha, no se mete en el saco a todos los leñadores o a los que cortan madera en sus montes. Si es con una pistola o un revólver, todos los que están en su posesión legal, incluidas fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y Fuerzas Armadas, no son puestos en la picota por ello. Ay, pero si es una escopeta de caza, entonces se desatan las criticas contra nosotros y el linchamiento.

 

No me extraña que la RFEC haya tenido que dirigirse a los medios de comunicación ante esta, a todos luces, injusta campaña, denunciando que el que un presunto asesino tuviera licencia de armas y practicara la caza “es circunstancial”, y que incluir el adjetivo “cazador” en un titular “lo único que pretende es criminalizar a todo el sector cinegético”, fomentando el rechazo y el odio hacia un colectivo, integrado por un millón de cazadores en España, que condena de forma unánime cualquier tipo de violencia, sea o no de género”.

 

También se recogía que ningún medio de prestigio, en otros casos que por desgracia han sucedido, publica ningún titular dando datos sobre aficiones, profesión, orientación sexual, nacionalidad o color de piel, “porque queda claro que son detalles que no son determinantes en ningún caso”. Pero eso no vale cuando de un cazador se trata. Y lo que para mí es peor, es que lo que se nos avecina no pinta bien. 

 

Como escribía en Caza Mayor, “prepárense para recibir como se merece a Teresa Ribera, la nueva ministra y mujer fuerte del Gobierno de Sánchez (suena como vicepresidenta), con su declarada postura contra la caza en nuestro país, a no ser que al líder socialista a última hora le llegue un atisbo de coherencia en este tema… pero no creo que sea así.

 

Teresa Ribera anticaza

 

Por ello, pensemos qué podemos hacer de cara al futuro para mantener nuestra afición y, entre tanto, mientras podamos y nos dejen, aprovechemos las opciones venatorias que estas semanas estivales se abren en España y en otros países.