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DESTINO CINEGÉTICO DE CAZADORES DE TODO EL MUNDO

Cáceres, el destino de moda para los cazadores internacionales

El número de hectáreas de cotos cinegéticos en Cáceres ha ido en aumento desde hace años, siendo cada día más personas las que viven de la actividad en la provincia y más cazadores internacionales los que llegan allí a cazar.
En 30 años ha aumentado en 250.000 hectáreas la superficie cinegética de la provincia. En 30 años ha aumentado en 250.000 hectáreas la superficie cinegética de la provincia.

Cazadores de todo el mundo eligen Cáceres como destino para sus viajes y aventuras cinegéticas, algo que no es sorprendente dada la cantidad, diversidad y calidad de opciones cinegéticas que albergan las tierras extremeñas. “Hace 40 años la caza aquí no era nada comercial”, comentaba José María Gallardo Gil, el presidente de la Federación Extremeña de Caza, “pero ahora viene mucha gente de fuera, pero no ya sólo de Portugal, Francia o Italia, también vienen de Rusia o de Estados Unidos”, añadía. 

 

La realidad es que Cáceres se ha convertido en destino cinegético predilecto de los cazadores internacionales, siendo esta actividad, el motor económico y social de la provincia. Según revelaba el estudio anual elaborado por la Federación Extremeña, “son cada vez más los que viven de la caza en Extremadura”. Desde el sector de la automoción, los restaurantes, alojamientos y hostelería en general, las armerías, las compañías de seguros, las granjas cinegéticas, guarderías, servicios veterinarios, alimentación de perros, etc. Y como no, las empresas dedicadas a la organización de cacerías. 

 

Cáceres respira por el pulmón de la caza y existen más de 200 empresas dedicadas a la actividad en exclusiva, pero no es solo la industria cinegética lo que ha aumentado con los años en la provincia. En el año 1987 en la provincia había 1.364.436 hectáreas de cotos, pero a día de hoy son 1.614.000 las hectáreas dedicadas a la caza, lo que supone un aumento de 250.000 hectáreas de cotos cinegéticos. 

 

Más cazadores, pero menos licencias

 

A pesar de un aumento tan significativo en el número de hectáreas dedicadas a la caza, así como en el número de cazadores internacionales que visitan las tierras extremeñas cada temporada, la realidad es que el número de licencias de caza expedidas en la provincia ha disminuido significativamente. En el año 1987 había 23.831 permisos de caza, pero en el año 2018 se contaron tan solo 11.023 licencias

 

El origen de este descenso tan acusado se encuentra en el principal problema al que se enfrenta el mundo rural hoy en día: la despoblación. “Es un problema grandísimo que afecta a todo. El abandono rural está cambiando el hábitat, hay menos gente que cuida el campo”, afirmaba José María Gallardo. El presidente de la FEC ha lamentado este fenómeno de abandono de los pueblos, que trae acarreado el abandono del campo. “Está cambiando una manera de vivir ligado al mundo rural, el poder salir de tu casa, coger los perros que tienes al lado, e ir casi caminando a cazar”, comentaba. 

 

Gallardo también hacía hincapié en la idea de que el número de licencias no representa el número real de cazadores, “ya que un cazador puede tener hasta ocho licencias de caza. Un mismo cazador puede tener licencia para cazar perdiz con reclamo, o con galgo. Eso es una locura, por eso ahora se ha modificado y ya se ha decidido que solo habrá una licencia”.