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EN FRANCIA LOS LOBOS NO DAN RESPIRO

Casi 4.000 ataques y más de 12.500 ovejas muertas por los lobos en 2018

Esos son los últimos datos oficiales registrados en Francia durante 2018, donde en el último censo se ha estimado una población de unos 530 ejemplares, 100 más que durante el año pasado.
Se estimaba que la población rondaría los 500 ejemplares en 2023, pero a día de hoy la media ya se sitúa en 530. Se estimaba que la población rondaría los 500 ejemplares en 2023, pero a día de hoy la media ya se sitúa en 530.

Los números no mienten y los ganaderos tampoco. El lobo se está convirtiendo en un problema para la supervivencia de las ganaderías extensivas ya no solo en España, sino en el resto de Europa donde los lobos se están recuperando a pasos agigantados y las poblaciones se multiplican cada año de forma exponencial y los planes de gestión del lobo empiezan a necesitar una remodelación urgente. 

 

Durante la década de 1930, estos depredadores fueron erradicados de los campos. Fue a partir de 1990 cuando comenzaron la reconquista de sus territorios desde Italia, concentrándose en la zona de los Alpes, al sureste y al este. Ahora que sus poblaciones se han asentado y se expanden cada día, los ganaderos vuelven a denunciar los ataques continuados que sufren en sus cabañas ganaderas. 

 

Solo en 2018, se registraron 3.674 ataques contra 12.500 animales, principalmente ovejas. El prefecto del Ródano, coordinador del proyecto del lobo, ha anunciado que los cupos para 2019 se ampliarán 53 ejemplares, de los cuales 38 ya han sido abatidos en lo que va de año. El Plan del Lobo que se puso en marcha en Francia en 2018, estimaba que para 2023 los lobos rondarían los 500 ejemplares. Una cifra que han superado notablemente en el primer año, no han hecho falta otros 4 como se preveía. 

 

A día de hoy, según el informe de invierno de la Oficina Nacional de Caza y Vida Silvestre (ONCFS) publicado el viernes, "el censo se estima en alrededor de 530 contra 430 del año anterior. De las mediciones de campo, necesariamente parciales, y de un modelo matemático, la estimación es de hecho un intervalo de 479 a 578, lo que lleva a esta estimación promedio de 530”. 

 

En España ya no solo hay lobos ibéricos

 

Aunque las cifras sean de Francia, no nos pilla tan de lejos como pensamos. Los lobos no entienden de fronteras y sino que se lo digan a los pueblos de Huesca, que han sido colonizados desde los Pirineos hacia el sur por manadas de lobos llegados desde Italia, que han asentado sus territorios hasta en los Monegros. Y con ellos han llegado los ataques al ganado también por supuesto, habiendo causado casi medio millar de ovejas muertas en apenas un año por las zonas que han colonizado. 

 

En la península ibérica tenemos en la actualidad poblaciones asentadas y estables, con manadas reproductoras de dos subespecies de lobo: el canis lupus sigantus (o lobo ibérico) y el canis lupus italicus (olo italiano). Estos últimos son los responsables del desastre de Francia con respecto a las ganaderías, que también están ocasionando unas pérdidas terribles en las cabañas ganaderas españolas. Sean de la subespecie que sean, estos depredadores necesitan de una buena gestión y labores de control, que permitan la coexistencia con las agonizantes ganaderías extensivas.