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En su caza en monterías y batidas

5 calibres como 'martillos' para los jabalíes y venados en invierno

El invierno está a la vuelta de la esquina, así que ya mismo o en breve, el frío, el frío intenso, y quizás el agua y la nieve serán los protagonistas de monterías y batidas, en las que seguiremos tratando de abatir jabalíes y venados.
Calibres_Monteria_Invierno_G Magnífico guarro cazado en una batida invernal.

Llegó el momento de sacar del armero los rifles recamarados para los calibres propios de esta época del año, en la que guarros, venados y otras reses, junto con los perros de las rehalas, gozan de extraordinaria fortaleza y de la forma física que les han proporcionado los primeros meses de la temporada montera.

Es tiempo de carreras, de ladras largas, de arreones en el monte, de reses saltando por encima de jarales que tapan a los más talludos perreros, de jabalíes cruzando cortaderos a la velocidad del rayo, mientras los tiros de los cazadores apenas alcanzan a acercarse a los cuartos traseros del animal.

Y es tiempo de pisteos, de animales heridos de muerte que negando la evidencia son capaces de adentrarse cientos de metros en el monte, tratando de que sus últimos instantes de vida les cojan lejos de ese olor a pólvora, a perro y a humano que tanto detestan.

Tanto por ellos, por evitarles ese sufrimiento, como por nosotros, para optimizar los emocionantes lances que monterías y batidas nos proporcionan, os proponemos 5 calibres que se caractericen por contar con un plus de velocidad y con un plus de contundencia:

.300 Winchester Magnum

Empezaremos por un clásico, que no necesita presentación alguna. El .300 Win. Mag. tiene todo lo que cualquier montero puede necesitar: parada, rasante, velocidad, disponibilidad de munición…, y en cuanto a las armas que lo disparan lo mismo, con miles de cerrojos a nuestra disposición, hasta semiautomáticos.

Cazador en su puesto de montería y tirando con un rifle del .300 Winchester Magnum.

Su culatazo entra dentro de lo contenido, especialmente si no nos vamos a los proyectiles más pesados. Un calibre perfecto para la caza de animales especialmente duros en las circunstancias más duras en las que los vamos a encontrar a lo largo del año.

.300 Remington Ultra Magnum

¿Eres de los que disparan con un .300 Win. Mag. como con una escopetilla del 20?, ¿te gusta la sensación de llegar a casa con el hombro calentito tras tirar un par de cajas de balas en el campo de tiro?

En tal caso eres carne de RUM, y entre los Ultra Magnum el .300 Remington es probablemente el que mejor se adapte a la dureza de la caza que vamos a practicar los próximos meses.

.300 Remington Ultra Magnum.

Los proyectiles de peso medio, pongamos 180 grains, superan los 3.200 pies por segundo, una barbaridad, así que si no queremos que los tiros se nos queden traseros serán nuestra mejor opción.

Si lo que queremos es que cochinos y venados caigan sobre su sombra sin terminar de cruzar el cortadero, los 200 grains del .300 RUM resultarán fulminantes, y ojo, que no bajan de los 3.000 pies por segundo.

9,3x64

El 9,3x64 es una especie de versión magnum de otro calibre montero por excelencia, el 9,3x62, así que parece cumplir exactamente con lo que estamos buscando en esta ocasión, calibres para montear con un plus de velocidad y contundencia.

Munición Brenneke del calibre 9,3x64.

Esos dos milímetros de más en su vaina, aunque puedan parecer poco, son los necesarios para que un proyectil de 225 grains ronde los 3.000 pies por segundo, casi 6.000 julios de energía.

Un proyectil de 13 gramos del .30-06 anda por los 3.600, y no es mala opción para montear, así que imaginaos los efectos del 9,3 en vainas de 64 milímetros.

8x68 S

En una lista de calibres con elevadas dosis de velocidad y rasante no pueden faltar las vainas de 68 milímetros, y si a la velocidad y a la rasante le queremos sumar la energía nos iremos a los 8 milímetros de diámetro para redondear la faena.

Cartucho del 8x68 S.

La contundencia de los 8 milímetros está más que contrastada, y si a ella le añadimos velocidades de vuelo superiores a los archiconocidos 7 mm. Rem. Mag. o .300 Win. Mag., nos encontramos con un calibre contundente como pocos, y que, salvo que seamos sensibles a los culatazos, es fácil que se quede con nosotros muchos años para acompañarnos en monterías y batidas.

.300 Weatherby Magnum

Otro que tal baila…, y fruto del trabajo de un genio como Roy Weatherby, que no contento con las prestaciones del .300 Holland&Holland se puso a trabajar con su vaina hasta optimizar su capacidad de pólvora para alcanzar la presión necesaria para llevar a un proyectil de 180 grains a superar la barrera de los 3.200 pies por segundo.

.300 Weatherby Magnum.

Una salvajada que, como en los anteriores, hace de éste un calibre demoledor como pocos, muy veloz y con la rasante necesaria para no tener que preocuparnos por ella en los disparos propios de las monterías.

(Texto: IA Sánchez / Fotos: Archivo).