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.270 Weatherby Magnum, .270 Winchester Short Magnum y 8x68 S

3 calibres muy rápidos para cazar en montería y batida

Vamos a hablar aquí de tres calibres que pueden usarse perfectamente en la caza en montería, y que comparten una característica: los tres tienen una velocidad cercana a los 1.000 m/s. Son el .270 Weath. Mag., el .270 WSM y el 8x68 S.
Calibres_Rapidos_Monteria_G Alimentando un rifle de cerrojo y los tres calibres que se analizan en el artículo.

Son tres cartuchos totalmente diferentes, uno muy antiguo, otro que en su día revolucionó el mundo de la caza y el último, más joven, pero los tres con un denominador común, que es su velocidad cercana a los 1.000 m/s, y quien habla velocidad lo hace de energía, esto es, del tremendo golpe que finalmente recibe el animal al impactar el proyectil.

.270 Weatherby Magnum

Allá por los años cincuenta Roy Weatherby revolucionó el mundo de la caza ofreciendo por primera vez unos cartuchos que para la época eran hiperveloces, mientras que todos los demás que se empleaban eran gruesos y lentos.

Su teoría sostenía que a más velocidad, mejor trayectoria y más energía, empleando para ello proyectiles más ligeros. Su teoría la demostró no solamente sobre papel, sino durante sus cacerías en Canadá, Alaska y África, donde cobró todo lo habido y por haber.

Caja de balas del calibre .270 Weatherby Magnum.

De todos los cartuchos desarrollados por Weatherby, uno de los más significativos para mí es el .270 Weath. Mag., quizás porque le tenga cierta manía a los .300 en general, no lo sé, pero el caso es que me parece más redondo.

Fue desarrollado justo después del .300 Weatherby Magnum, que obtuvo enseguida mucho éxito, basándose en la vaina del .300 Holland& Holland, con lo cual se consiguió un magnífico cartucho con mucha capacidad de pólvora, lo que le hace ser muy flexible y mucho más potente que su antecesor, el .270 Win. El .270 Weath. Mag. le añade al .270 Win. justo la potencia que le faltaba para ser un cartucho extraordinario.

.270 Winchester Short Magnum

De los tres es el más joven, pero no por ello hay que dejarlo de lado. Es como ‘Billy el Niño’, pequeño pero matón a tope. Se trata de un pequeño gran cartucho capaz de lo que no lo son muchos más grandes y gruesos. Este cartucho nace en 2001 usando la vaina del .300 WSM con un cuello agotellado para poderle montar un proyectil del calibre .270  (.277”) y para colmar las necesidades y gustos de los amantes del .270.

Caja de balas del calibre .270 WSM.

Aunque infinitamente más corto, sus prestaciones llegan casi a las del .270 Weatherby debido al empleo de una pólvora diferente y de una mejor combustión de ésta, ya que al ser la vaina mucho más ancha y corta, la ignición se hace de forma más homogénea y directa.

El retroceso es también menor y además el tamaño de la vaina permite el uso de acciones y cañones más cortos, es decir, que se reduce el tamaño y peso del arma sin perjudicar la balística.

8x68 S

Fue desarrollado en 1939 a instancias de la firma alemana que se denomina ahora RWS. Es el más moderno y potente cartucho del calibre 8 mm., un cartucho fabuloso, extremadamente potente, con una trayectoria terriblemente plana y uno de los pocos capaces de derribar limpiamente a un alce gigante a 300 metros.

Caja de balas del calibre 8x68S.

Sin embargo, es perfectamente válido tanto para la caza europea, como africana y norteamericana. De buscar algo parecido pero algo menos performance lo encontraríamos en el .338 Winchester Magnum. Para mi gusto, lo único que tiene realmente desagradable es la patada que pega.

(Texto: F. C. / Fotos: Archivo).