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DE CASI LA EXTINCIÓN A UNA NUEVA COLONIZACIÓN

Las cabras monteses vuelven a Almería tras haber desaparecido durante décadas

Su población se consideraba prácticamente extinta en la región, salvo algunos reductos, pero ahora las cabras vuelven a colonizar los montes del Parque Natural Cabo de Gata, Punta Javana o Los Genoveses.
Macho montés fotografiado en Punta Javana. / Fotografía:  Jose Luis Caparrós Macho montés fotografiado en Punta Javana. / Fotografía: Jose Luis Caparrós

Las cabras vuelven a ser habituales en las sierras de Almería, donde prácticamente habían llegado a desaparecer a causa de un cúmulo de factores en contra para su supervivencia. En el año 2015 las cabras comenzaron la remontada y ahora incluso se las ha visto bajar a las playas. El Parque Natural Cabo de Gata-Níjar, Punta Javana, Los Genoveses, Cala de San Pedro o Punta Negra son algunos de los lugares donde las poblaciones han proliferado con mayor éxito, superando los años en los que apenas quedaban cabras en algunos reductos aislados de Sierra Nevada. 

 

La postguerra casi acaba con ellas

 

La deforestación de la mayoría de las zonas de sierra de la provincia, redujo muy considerablemente su área de expansión y, a finales del siglo XIX ya era raro ver ejemplares de cabras por los montes almerienses. A mediados del siglo XX la situación de la especie en Almería ya era crítica, siendo muy probable que las cabras ya hubieran desaparecido. Los españoles atravesaban entonces un periodo de carestía que convirtió a las cabras en una fuente de alimento básica, pero la presión sobre la especie especialmente durante los años de la postguerra, acabó por sentenciar el futuro de las cabras y acabar condenándolas a su desaparición. 

 

Ya en los años 60 la población comenzó a tomar conciencia de la pérdida que suponía la desaparición de las cabras, por su alto valor medioambiental -mantienen limpio el monte- y por la riqueza en la fauna que suponen. Fue entonces cuando se decidió crear reservas de caza de forma urgente, que permitieran salvar la especie de la extinción y gestionar sus poblaciones, siendo declarada en el año 1966 la Reserva de Caza de Sierra Nevada. A partir de entonces las cabras comenzaron a expandirse y crecer exponencialmente, pasando de los 600 ejemplares estimados a finales de los 60 en Sierra Nevada, a los 2.300 ejemplares de 1982. 

 

La reconquista

 

Desde entonces las cabras están viviendo una reconquista de sus anteriores territorios, y “la especie parece imparable y la década del 2000 conquista Sierra Cabrera, desde donde dará el primer salto al Parque Natural Cabo de Gata-Níjar”, comentaba Emilio González, de Serbal (Sociedad para el Estudio y Recuperación de la Biodiversidad Almeriense). “En definitiva, la cabra montés ha llegado para quedarse y probablemente esté reconquistando lugares en los que habitaba antiguamente. Se trata de un nuevo e interesante elemento, un nuevo atractivo para el Parque Natural, pero también un reto que habrá que saber gestionar para hacer compatible su posible aumento de población con la conservación de otros elementos de interés, como es la exclusiva flora de este espacio natural”, explica Emilio González.