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DESEOS DE MUERTE, AMENAZAS Y ACUSACIONES FALSAS

Brutal acoso animalista a los cazadores de los pueblos arrasados en el incendio de Toledo

Como si fuera poco ver sus vidas consumirse bajo las llamas, ahora los animalistas han aprovechado la desgracia para cargar contra ellos llegando incluso a decir que “ojalá se hubieran calcinado ellos”.
Imagen grabada el domingo por uno de los cazadores que viven en Cenicientos. Imagen grabada el domingo por uno de los cazadores que viven en Cenicientos.

Los destrozos del incendio que se inició en Almorox (Toledo), ha arrasado casi 4.000 hectáreas y tiene en jaque al entorno de Cadalso, Cenicientos, Villa del Prado y Rozas de Puerto Real. Las llamas siguen ardiendo feroces, devorando todo a su paso y dejando un rastro de humo, cenizas y vidas destrozadas. La ola de calor continúa dificultando las labores de extinción y los voluntarios que pueden intentan ayudar a los vecinos, que han tenido que ser desalojados de sus casas. Pero dicen que las desgracias nunca vienen solas y para colmo de males, los vecinos de estos pueblos ahora tienen que luchar contra el acoso y el odio de los animalistas, que han visto en esta catástrofe una nueva oportunidad de hacer demagogia. 

 

Comentarios animalistas

 

Los pueblos afectados por el incendio tienen una importante actividad agrícola y cinegética, existiendo en muchos de ellos fincas donde los rehaleros tienen sus perros, además de otros animales. Muchas de esas fincas han ardido también bajo las llamas, con el agravante de que los militares, bomberos y equipos especializados desplazados a la zona, no dejaban intervenir a nadie que no fuese profesional por la alta peligrosidad del incendio. Muchos de ellos intentaron sacar a sus animales, pudiendo salvar algunos y teniendo que abandonar otros a pesar del dolor y la impotencia. Las llamas estaban encima y el humo se condensaba haciendo imposible respirar. 

 

Comentarios animalistas

 

En semejante panorama empezaron a llegar los animalistas, que todo sea dicho y para no caer en lo que hacen ellos todas las veces, algunos sí llegaron con intención de ayudar. Pero otros, los más por desgracia, llegaron insultando y acosando a los cazadores, como es el caso de uno de los hombres con los que hemos podido hablar. En Cadalso, el hombre que ha preferido mantenerse en el anonimato, se encontraba intentando evacuar todos los perros de la rehala de su tío de una nave, apilándolos en su coche entre asientos y maletero para sacarlos de allí como fuera. En ese momento los animalistas comenzaron a insultarle y prácticamente bloquearle el paso de salida. Pero no fue el único. 

 

Comentarios animalistas

 

Robando animales

 

En Cenicientos, un hombre se encontró con varios de los animalistas cortando la vaya de su finca para llevarse a los animales. Ya lo habían hecho en otras casas y parcelas, cogiendo los animales y llevándoselos del pueblo. Si la tarea hubiera sido altruista de verdad, los animales hubieran sido trasladados a los polideportivos o la plaza de toros donde estaban desplegados todos los operativos de rescate, pero no. Los animales desaparecían para siempre en los coches de los animalistas, que luego han sido utilizados en redes sociales para cargar y atacar a los cazadores y la gente de pueblo. 

 

“Son pueblos de paletos, a mi si se mueren personas de esos pueblos ni fu ni fa”

 

Comentarios animalistas

 

En el colmo del delirio de una situación tan difícil de creer, en la que hubo enfrentamientos físicos incluso, una activista publicó un escrito cargando contra los cazadores, asegurando que a los voluntarios que fueron a ayudar se les recibió con insultos y amenazas. Su publicación ha sido compartida más de 1.000 veces en Facebook, generando más de 900 comentarios llenos de odio contra los cazadores y la gente del pueblo. “España profunda”, “pueblo de paletos”, “ojalá se hubieran calcinado ellos”, o “son pueblos de paletos, a mi si se mueren personas de esos pueblos ni fu ni fa”, son algunos de los cientos de comentarios despectivos que se pueden leer. 

 

Cuesta creer hasta donde llega el odio injustificado animalista, hasta donde el desprecio por la vida de las personas y la falsa preocupación por el bienestar animal de la que presumen. Con comentarios semejantes dejan a la vista la realidad de su ecologismo, una moda que dicen seguir desde el sofá de sus casas sin tener la más mínima noción de naturaleza, pero sobretodo con una falta de humanidad espeluznante y un desprecio hacia la vida humana que no piense como ellos atroz. Cabría recordarles que para llenar los estantes de los supermercados, “los paletos” son los que doblan el lomo todo el año.