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YA ESTABA NEGRO DEL HUMO

Los bomberos rescatan un corcino de un incendio en Madrid

Los bomberos se encontraban intentando sofocar un incendio que se produjo durante el miércoles en Torrejón de Ardoz, Madrid, encontraron una cría de corzo a punto de quemarse viva que rescataron y pusieron a salvo.
Imagen tomada momentos después del rescate, compartida en las redes sociales del 112 de Madrid. Imagen tomada momentos después del rescate, compartida en las redes sociales del 112 de Madrid.

Este pasado miércoles se desató un incendio de vegetación en la ribera del río Henares, en el municipio de Torrejón de Ardoz, de la Comunidad de Madrid. Los bomberos acudieron al lugar para sofocar las llamas y mientras realizaban las labores de extinción, se encontraron entre el pasto con la sorpresa. 

 

Un corcino estaba a punto de ser devorado por las llamas, que seguía aplastado y sin moverse a pesar de tener ya todo el cuerpo negro por el denso humo. Los bomberos lo rescataron en seguida salvándolo del fuego, procediendo entonces a dar aviso a los Agentes Forestales para que se hicieran cargo del animal. 

 

El corcino fue trasladado por los Agentes Forestales al Centro de Recuperación de Animales Silvestres (CRAS) de la Comunidad de Madrid, donde se dedican a la recogida diaria de fauna silvestre herida para el tratamiento clínico en sus instalaciones. Una vez el corcino se haya recuperado, será devuelto a la naturaleza de nuevo. 

 

Su vuelta a la vida salvaje se prevé para dentro de unos cuantos meses, ya que ahora tras el incendio y haber estado en manos de humanos, la madre lo rechazaría y moriría por falta de alimento o a mano de cualquier depredador. 

 

Mensaje de Twitter del 112 de Madrid en el que compartieron la fotografía.

 

Corcinos por todas partes

 

Durante los meses de mayo y de junio, se produce la paridera de casi todas las especies, incluidos los corzos. Los corcinos emplean como mecanismo de defensa su capacidad de permanecer inmóviles en el pasto para no ser detectados, que como en el caso de este corcino, hubiese acabado con su vida un trágico incendio. 

 

Otros en cambio presas del pánico ante algún depredador intentan huir, pero algunas veces la huida acaba con ellos perdidos en lugares insospechados. Eso le pasó hace apenas unos días a un corcino de Valladolid, que con heridas de haber peleado por su vida contra algún depredador, acabó apareciendo dentro de una urbanización. 

 

La policía tuvo que personarse en el lugar para intentar atrapar a la cría, que intentaba huir a plena carrera. Los agentes acabaron cogiéndolo cuando agotado, se escondió en el porche de una de las casas. Eso sí, antes de poder ‘echarle el guante’ tuvieron que sudar la camiseta durante media hora en toda una ‘persecución policial’. Los agentes confesaron que “ha costado cogerlo, corría como una gacela”, y fue trasladado posteriormente al Centro de Recuperación de Animales de la provincia. 

 

No hay que tocarlos, salvo emergencia

 

Como en todas las ocasiones, debemos recordar que no se debe tocar un corcino -u otra cría de cualquier animal salvaje, principalmente los cérvidos-, bajo ningún concepto. El olor de los humanos provocaría que la madre lo rechazara y muriera, de hambre o a manos de cualquier depredador. 

 

Estos dos casos son situaciones excepcionales, donde el corcino probablemente hubiese acabado muerto de no ser por la intervención de la Policía y los bomberos. Salvo en situaciones tan extremas, no se pueden tocar nunca. Aunque nos pensemos que está solo y abandonado, porque como ya hemos comentado antes, esa es su estrategia de defensa y la madre no andará lejos vigilando escondida.