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El clicker

El clicker es una herramienta utilizada en la metodología basada en los  reforzadores condicionados positivos (skinner) que la bióloga marina y adiestradora de mamíferos marinos Karen Prior llevó a la práctica como una forma de reforzar las respuestas deseadas de forma positiva pero prescindiendo de la comida, ya que a distancia es imposible premiar con comida. Se trata de crear una asociación a través de un condicionamiento de segundo orden, de modo que antes de dar comida se “clickea” y a base de repetir se crea la asociación SONIDO DEL CLICKER=COMIDA. Para lograr esta asociación y que el sonido del clicker sustituya a la comida es necesario “enganchar” al perro (o a casi cualquier animal). Para ello es necesario pasar bastante tiempo con el perro, esperamos a que se acerque a nosotros, momento en que apretamos el clicker, al perro le llama la atención ese sonido nuevo para él y le damos un trozo de comida. Ahora se trata de repetir hasta que llega un momento en que el perro no se separará de nosotros, entonces podríamos decir que el perro está enganchado, bien, podemos comenzar a trabajar, a condicionar las órdenes que queramos darle. Lo normal es comenzar por la llamada, bueno sin quererlo ya hemos comenzado como he explicado, pero ahora comenzamos a dar la orden, bien diciendo aquí, bien utilizando un silbato, pero para ello vamos a esperar a que el perro se dirija hacia nosotros, en ese momento decimos “aquí” o silbamos, el perro llega a nosotros momento en que hacemos sonar el clicker y seguidamente decimos muy bien y damos comida. ¿Y si el perro no se separa de nosotros porque ha asociado que así consigue comida? Como no hemos dado la orden, le ignoramos, ese será el máximo castigo que recibe un perro con esta metodología, la omisión, la ausencia de premio será su castigo. Esperamos por tanto que se vaya de nuevo y volvemos a llamar “aquí” o silbato y al acudir, clicker + comida.
Llegará un momento en que haya que prescindir de la comida, y utilizar solamente el clicker, porque precisamente lo que queremos es premiar desde lejos en futuros ejercicios que practiquemos. Bien, ahora en la llamada en el momento en que el perro se gira hacia mi, hago sonar el clicker, le estoy premiando por iniciar la respuesta que busco, según avance hacia mi, vuelvo a apretar el clicker y al llegar a mi vuelvo a usar el clicker y entonces le doy su comida. Con esto consolidamos la llamada y el perro entiende rápido que el clicker es un premio en si mismo, si bien pero al final sigo dando comida....la forma de retirar la comida completamente debe ser de forma progresiva nunca de golpe, premiamos una de cada 3, dos de cada 5..., así crearemos una incertidumbre que hará que el perro preste si cabe más atención a lo que le pedimos.

El “targeting”

O traducido al castellano “haciendo diana”. ¿Qué es esto? Es un ejercicio que se aplica mucho con el “clicker”. Este ejercicio se basa en utilizar un “target” o diana y condicionar al perro a que toque con su hocico esa diana, ese target. Podemos comenzar utilizando como target nuestra mano. ¿Para que sirve esto, como se hace? veamos el mecanismo aplicado a alguno ejercicio:

Sentado: Lo primero es hacer que el perro “haga diana”, busquemos que el perro toque con su hocico el “target” que en este caso será mi mano. En cualquier momento con el perro cercano a mi le enseño la palma de mi mano, lo normal es que el perro quiera olerla y toque con su hocico la mano, en ese preciso instante hago sonar el clicker y le doy un trozo de comida ¡ya está! ahora solo tengo que repetir, palma de mano que venga a tocar, clicker y comida. Bien para enseñarle a sentarse solo tengo que ponerle la palma de la mano delante, toca con el hocico, clicker, comida; ahora le subo la palma de la mano con lo que le hago levantar la cabeza para tocarla, momento en que premio (clicker+comida), la siguiente vez le presento la mano, y la voy subiendo y echando hacia atrás, antes conseguí que levantara la cabeza, ahora al ir hacia atrás no le queda más remedio que levantar la cabeza más aún y esto le hace sentarse, momento en que hago sonar el clicker, ya está. Solo hay que repetir un par de veces más para que el perro asocie el primer gesto y se adelante (algo muy normal en cualquier perro cuando hacemos varias repeticiones de cualquier ejercicio reforzando de forma positiva) solo con levantar la palma de la mano se siente y todo esto sin orden alguna, solo con gesto, ahora es momento de introducir la orden en el momento en que levanto la mano y ya está.
Caminar junto: Ya hemos hecho que se “pique” y quiera hacer diana, quiera tocar mi mano porque sabe que haciéndolo va a recibir un premio, va a oir el clicker.

Para que camine a mi lado solo tengo que ponerle la mano a la altura de mi pierna y el perro vendrá a tocar la palma con su hocico, momento en que premio, ahora se trata de seguir caminando, de ir complicando la cosa haciendo giros, cambios de sentido. Muy importante estar en un lugar sin distracciones, el suelo preferiblemente de cemento porque tendrá menos “rastros” que le distraigan. ¿Pero el perro tiene que ir continuamente con su nariz pegada a mi mano? No, la mano se le va poniendo a modo de reforzador si vemos que el perro se queda atrás o tiene intenciones de adelantarse, aquí la observación es importantísima y la  actuación rápida también. La orden “junto” se mete cuando el perro sepa hacer el ejercicio, de esta forma la  orden se convierte en si misma en un premio, junto significa “ven a mi lado y te daré un premio”. A medida que vamos avanzando iremos prescindiendo de la comida para utilizar solo el clicker de la forma antes indicada, dos de tres, tres de cinco,...hasta llegar a prescindir totalmente de la comida.