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¿Qué relación guardan los pivotes, rosetas y cráneos de los corzos con su edad?

Medición del ancho del cráneo en varios corzos.

Aquí tenéis mis conclusiones tras analizar y medir unas pocas decenas de corzos:

Primera conclusión irrefutable. “Lo que natura no da, Salamanca no presta”. O lo que es lo mismo: “Lo que la genética no da, la edad no lo soluciona”. Si bien se da por supuesto, y es cierto en algunos casos, que cráneos mayores guardan relación con la edad del animal en comparación con otros, no lo es tanto que “rosetas inclinadas son indicio de edades avanzadas”. A mi modo de ver, y si bien es cierto que el dicho tiene parte de razón, no se puede afirmar, ni mucho menos, en todos los casos. En algunos casos, más de los que se piensan, el hecho guarda relación con la inclinación innata de los pivotes, que la edad va haciendo más ostensible, pero siempre partiendo de una base con cierta inclinación. Los dos corzos de la fotografía inferior tienen, salvo error máximo de un año, cinco años. En el de la izquierda las rosetas no tienen ninguna inclinación y los pivotes han perdido menos altura que en el de la derecha. El de la izquierda alcanzó los 123 puntos CIC y el de la derecha 112. Sobra decir que estos apuntes no pretenden entablar discusión con nadie, ni convertirse en doctrina indiscutible. Simplemente son mis conclusiones después de analizar y estudiar detalladamente unas cuantas decenas de corzos, lo que no significa que estén en posesión de la verdad absoluta.

Imagen que ejemplifica la primera conclusión.

Segunda conclusión. Si bien en algunos casos el ancho del cráneo (medido entre las cavidades oculares) guarda relación con la edad del animal, ni muchísimo menos se puede generalizar (cosa distinta serán los pivotes). Una prueba más de que la genética es la que “marca la trayectoria” del presumible trofeo, más que la edad. Por otra parte, tampoco sería descabellado pensar que el peso del cráneo como tal tiene menos incidencia en el peso del trofeo que el que se piensa por muchos y en muchas instituciones. Salvo que sí lo haga la hipotética densidad (que por cuestiones obvias no he podido pesar) y ésta guarde relación con la edad, que no lo sé.

Foto que justifica la segunda conclusión.

Tercera conclusión. Si en la segunda conclusión decía que el ancho del cráneo no siempre guardaba relación con la edad del corzo, no se puede decir lo mismo del ancho de las rosetas y sobre todo de su altura, que están en relación directa con la edad; más anchas y más cortas (consecuencia de los distintos desmogues, que “se han llevado consigo” milésimas del pivote en cada caída). Sin embargo, lo tantas veces dicho sobre la inclinación de las rosetas en relación a la edad, si bien es cierto que incide en ello, se podría decir que la mayor incidencia en esa inclinación viene dada por la predisposición de los pivotes en el cráneo, pudiendo encontrarnos con corzos de tres años con las rosetas más inclinadas que otros de cuatro, e incluso corzos de cinco o seis años sin inclinación alguna.

Imagen que sirve de base a la tercera conclusión.

SABÍAS QUE... El grosor del ancho del cráneo del corzo (medido entre las cavidades oculares) no guarda relación directa con la edad. Sí la guardan el ancho y altura de los pivotes. Cuanto más ancho y menos altura, más edad. Y por último, si bien la inclinación de las rosetas guarda relación con la edad, no menos cierto es que en muchas ocasiones la inclinación depende de la disposición craneal de los pivotes.

Parte de una colección de trofeos.

Nota. Sigue a Óscar Garriga en su cuenta de Instagram (@garrigaoscar).