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Un menor de edad, un silenciador, una ventana… ¿Quién da más?

Imágenes del vídeo del menor disparando.

Es como aquello de “¿Cuál es el colmo de un jardinero? Que siempre lo dejen plantado”, pero en la versión de un tonto de remate. Y lo siento por la crudeza ya desde el principio, pero esta es una de esas cosas que no entenderé nunca. A los que no sepan a qué me refiero, anda circulando por todas partes un vídeo de estos días, en el que un padre graba a su hijo menor de edad, ergo sin licencia, con un rifle con silenciador, disparando un jabalí desde la ventana del salón. 

Como lo están leyendo… Pero ¿qué se le pasaba por la cabeza al padre de la criatura? Lo primero es que no sería el primer caso, que por compartir un vídeo del tipo, acaba siendo localizado por la Guardia Civil y puesto a disposición de la justicia por los hechos. Pero lo segundo y para mí más importante de todo, ¿qué tipo de educación le estáis dando a las generaciones venideras?

En pleno estado de alarma...

Aunque la respuesta sea dura, es la de un delincuente. En una situación de crisis mundial como la que estamos viviendo con el maldito virus, en la que ya hay más de 400.000 casos y 18.000 muertos, siendo nuestro país uno de los más afectados de todos, con el estado de alerta decretado que implica que no se puede cazar, solo se le ocurre al padre semejante gracieta. 

¡No se puede cazar! La primera lección que se lleva el niño al baúl, es que no importa que la actividad cinegética esté prohibida, que tú puedes hacer lo que te venga en gana. La segunda lección, es que aunque el uso de silenciadores esté terminantemente prohibido en nuestro país, tú puedes hacer lo que te venga en gana. Conclusión: no importan las leyes, las restricciones, la normativa ni nada de nada, que tú puedes hacer lo que te venga en gana. 

"Ni al que asó la manteca"

Es que me faltan las palabras para expresar la repulsión que me produce este tipo de cosas, que por supuesto, servirán para que en manos de animalistas, se conviertan en un arma arrojadiza contra todo el colectivo de cazadores al que por supuesto, nos van a meter en el mismo saco. Ya no se trata solo de la irresponsabilidad tan tremenda que supone, que un niño que no debe tener más de 12 años como mucho, y por lo tanto carente de licencia, esté usando un arma con un silenciador ilegal para disparar desde la ventana. Si no la falta de sentido común del padre al grabarlo y compartirlo

Entrar ya en la falta de deportividad, de respeto al animal y de nula ética como cazador, al disparar míseramente desde la ventana, pienso que deberíamos replantearnos muy seriamente a donde queremos llevar la cinegética con las generaciones venideras, de las que sin lugar a dudas, va a depender el futuro de la caza. Con lecciones como esta desde luego que podemos ir despidiéndonos de ella, porque por seguro que su futuro será insostenible si quienes la practican van en contra de la ley antes de tener incluso conciencia sobre el bien y el mal.