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Los últimos proyectos, éxitos y fracasos

Por azar temporal se están resolviendo en estos meses muchos de los proyectos que gobierna Fedenca; unos heredados de hace años y otros de la mano e impulso del equipo de trabajo actual. Aunque entiendo que la mayoría de los proyectos han salido suficientemente airosos, hay otros que no ha habido manera de enderezar.

El éxito tiene muchos padres. Por egoísmo se apuntan al éxito antes que los artífices, los oportunistas, que son esos que salen ayudando al vencedor un cuarto de hora antes de terminar la lid, para luego pedir parte en el botín. Pero tampoco se apuntan todos, porque la envidia provoca que mucha gente “amiga” esté dispuesta a solidarizarse con los fracasos, pero nunca con los éxitos, porque para esto se requiere un alma más delicada.

Creo que han sido muy exitosos los proyectos de Fedenca sobre perdices. El de métodos genéticos para determinar hibridaciones en la perdiz roja —el más importante de los tutelados sobre la especie—, es sobre el que hemos establecido un consorcio con varias universidades y los laboratorios participantes para la aplicación del método y poder comprobar el estado genético de las perdices de nuestros campos y de las granjas. Hemos dado ya cuenta a todas las administraciones y federaciones autonómicas y conocen unas y otras el procedimiento de aplicación.

Otro proyecto sobre perdices que ha resultado muy exitoso es el de los Niveles hormonales que presentan las perdices durante el celo, que nos traerá datos muy representativos para defender una modalidad, la caza con reclamo, que se puede practicar en periodos biológicos de la perdiz, previos al celo.

Un tercer proyecto, el del "Mapa de pureza genética de la perdiz roja en España", que se ha iniciado recientemente y está subvencionado por la fundación Biodiversidad, va a permitir conocer en los próximos cuatro años el estado sanitario y genético de las perdices silvestres, muestreando al menos ciento cincuenta perdices por provincia recogidas proporcionalmente en cada comarca provincial.

Hay otro proyecto que controlamos para defender la salud de nuestras  perdices. Me refiero al conocido como “Proyecto de semillas”, que ha obtenido ya unos resultados muy llamativos. Este proyecto que patrocinan a medias entre la ONC y la RFEC, se está coordinando en todo el proceso administrativo y de control técnico por FEDENCA, y ya nos ha demostrado lo que sospechábamos: que algunos blindajes con insecticidas provocan en esas semillas características mortales, cuando las consumen en ciertas dosis nuestras perdices.

Codornices y becadas

Hay otros proyectos que, aunque no son de perdices, marchan perfectamente y han dado los resultados esperados. Así marchan los proyectos de anillamiento de codornices, que finaliza al año próximo, y el de captación de datos para la buena gestión de la becada, que hemos iniciado con el Club de Cazadores de Becadas y que ha dispuesto ya este primer año de una reconfortante participación.

... y el conejo

No podemos decir lo mismo de los proyectos relacionados con el conejo. Ha finalizado de acuerdo con su programa el que se desarrollaba por la universidad de Córdoba para el estudio de mejoras de las poblaciones de conejo en Andalucía. De los resultados obtenidos no pueden materializarse muchas dirconejo-garridoectrices concretas que ayuden a ese objetivo.

El otro, el de la vacuna Ispanvac, es uno de los veteranos y ha sido el más frustrante, porque había puestas en él las esperanzas de muchos cazadores y no parece que vayamos a tener suerte. En los asuntos de investigación el fracaso no tiene padrinos. En cuanto huelen a chamusquina huyen todos como si no conocieran el asunto. Ya saben que me refiero ahora a lo que no apunta a éxito, la famosa vacuna para el conejo de monte que patrocinan los dos ministerios, de Medio Ambiente y de Ciencia e Innovación, la fundación Fedenca y los laboratorios investigadores. Las pruebas finales que están realizando en Vezdemarbán (Zamora) no alientan al optimismo. Se repite la escasa transmisión de Portas, aunque aún no es definitivo y podrían mejorar los resultados hasta parecerse a los obtenidos en laboratorio.

Me ha tocado muchas veces dar la cara por asuntos que me tocaban muy de soslayo, ante el silencio de otros y porque no tengo por qué aguantar insolencias a nadie. Hace un tiempo, uno de los científicos más reconocidos en el mundo del conejo quiso demostrarnos sus dotes de arúspice por cuanto (repetía) hace muchos años había dicho ya que la vacuna no iba a funcionar. Cuando se publicaron en una revista científica (Vaccine 19 -2001) los resultados de transmisión del 50 por ciento en Baleares, nadie los rebatió y era, en caso, cuando había que haberlo hecho, aportando datos para ello, por quienes dominan científicamente el asunto. Éste era el sitio para hablar la ciencia y usted.

Lo cierto es que en estos últimos treinta años, en los que alguno de esos eminentes sabios ha utilizado cantidades inconmensurables de dinero y medios, nadie ha conseguido solucionar el problema de escasez del conejo en esas zonas tan sensibles y necesarias por ser territorios de lince y águila imperial, que era el objetivo de tanta inyección monetaria. Nadie, repito, con vacuna y sin ella. Actualmente están en marcha un par de estudios, que parece que pueden ser una esperanza para recuperar el conejo sin utilizar vacunas.

El dinero de la vacuna...

A finales de abril, un periodista de una revista del sector cinegético me hizo unas doce o quince preguntas telefónicas sobre la vacuna del conejo a las que le contesté con absoluta cordialidad y franqueza. Me dijo que otras (siete) me las mandaba por e-mail y que hiciera el favor de contestarle en esa semana. Lo hice de inmediato. La primera pregunta escrita me pedía si era cierto que el presupuesto del convenio aprobado de 2004 suponía que Fedenca habría pagado 179.867 euros. Le contesté que no, que era más, que desde esa fecha hasta la finalización del proyecto este año, la cantidad a pagar por Fedenca eran 274.029 euros más IVA: (326.225). Con esa misma sinceridad y detalle le contesté a todas las preguntas. Únicamente no tenía el dato de lo gastado en el primer proyecto 1996-2002 con Hipra e INIA, pero le contesté que creía que era bastante más. Efectivamente eran 690.018 euros, que hacen un total para la RFEC (FEDENCA) de 1.016.243 euros, que es exactamente lo que hemos pagado los cazadores federados en estos 14 años, no 18 años, que lleva el asunto de la vacuna en marcha.

Efectivamente, es mucho dinero, pero es ésta la cantidad exacta, según los datos suministrados por contabilidad. Ni ahora ni nunca (soy la persona que más veces ha informado sobre ella) he tenido nada que ocultar, ni de la vacuna, ni de nada de nada. No tenemos nada que camuflar al respecto y los números de Fedenca los tienen todos los miembros del patronato, al menos en estos últimos años. Tampoco tenemos por qué aguantar estupideces.

Y la tergiversación

Me pregunto: ¿Para qué he contestado detalladamente, si luego, no sólo no se menciona lo dicho, sino que se manipulan medias verdades para poner en solfa la honorabilidad de las personas que estuvieron en ello o nos ha tocado rematarlo? Hemos o han podido equivocarse y hacerlo mal a lo largo de tantos años como lleva la vacuna, pero algunos (fueron) somos muy honestos con los fondos de los federados.

Me parece una falta total de respeto hacia personas decentes, sensatas y transparentes, entre ellas el que suscribe, esta manipulación tan burda. Por poner un ejemplo, “Transmisibilidad: ¿La gran mentira?”, confundir que la transmisión fue inexistente en laboratorio, según escriben, cuando el informe técnico dice inconstante y menor de la esperada, (entre 0 y 37%,  con media superior al 20%), para intentar argumentar no sé qué, ni contra quién, califica a estos investigadores. Muchos ponemos sobre el tapete nuestras mejores dotes a disposición de la causa cinegética y creemos estarlo haciendo correctamente para beneficio de todos los cazadores, incluido los que nos insultan por ello.