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Golpes de efecto

Después de los ‘jabs’ con los que el Gobierno venía cuidando su mal avenida relación con los cazadores y con quienes les representan, no encontraron mejor manera de jugar sucio que con un nuevo varapalo: presentando de tapadillo un borrador al Nuevo Reglamento de Armas, que atenta contra los derechos de los cazadores y deja ver que la ley está hecha para ser respetada por el pueblo, no así por el Gobierno. No es un adversario digno éste que se empeña en valerse de triquiñuelas para ningunear a su contrincante, porque parece que en esto de la caza el único modo de entenderse con los de arriba es dentro de un ring. El primero golpe lo ha dado la secretaria Técnica del Ministerio de Interior, vulnerando el activo del ejercicio cinegético y proponiendo un borrador disparatado que contraviene nada menos que la presunción de inocencia de nuestra querida Constitución.

El borrador, que ha sido cocinado en los fuegos del ministerio sin el consenso ni conocimiento de las principales asociaciones de caza, constituye un desafío al colectivo cazador y está muy lejos del carácter dialogante y conciliador sobre el que había fundamentado su política este gobierno. Y peca de ingenuidad u obtusidad congénita, porque olvida el número de cazadores y tiradores deportivos que habitan entre ellos, y el golpe de efecto que supuso la manifestación del 1 de marzo de 2008 convocada en La Castellana, con autobuses venidos de todos los rincones clamando por el futuro del campo y de la caza.

Como comprenderán, los cazadores ya no están para encajar más golpes, y preparados para responder al púgil anticaza, que es este Gobierno, se espera un aluvión de alegaciones y adhesiones a alegaciones para poner contra las cuerdas al adversario. El malestar que se vive lo expresaron la RFEC, la ONC, la Asecati, la Federación Madrileña de Caza, y la Federación de Tiro Olímpico, de boca de sus presidentes, en rueda de prensa, en la que no descartaron salir a las calles como ya lo hicieran en 2008 de aprobarse el borrador.

En este combate hay un golpe de efecto más que no sorprende por su procedencia. Pedro Morrás, presidente de la Asecati, informó de una llamada recibida en el transcurso de la misma rueda de prensa. Al otro lado del teléfono, Diego Pérez de los Cobos, asesor del ministro para asuntos de seguridad, le comunicaba una prórroga de 20 días más para presentar alegaciones al borrador –cuyo plazo vence el 27 de diciembre-. Aunque hasta que no haya nada publicado oficialmente de nada sirve, este hecho pone de manifiesto cómo quienes han actuado como villanos quieren figurar ahora en los titulares como héroes. Una de cal y otra de arena. Hasta el próximo gancho.