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Una propuesta polémica

Hemos recibido una gran noticia, la modificación del Reglamento de Armas, pasa de panfleto conculcatório a una simple adaptación del actual, a la normativa europea. Podemos estar contentos de que se haya recapacitado por parte del ministerio, pero también orgullosos de que, como colectivo ciudadano organizado,  nos hayamos hecho respetar.

La cuestión es que, todos a una, RFEC, sector armero, asociaciones cinegéticas diversas y Federación de Tiro Olímpico, entre otras; han demostrado que somos un colectivo a tener en cuenta, con una capacidad de convocatoria y movilización importante. Felicidades a todos y cada uno de nuestros chanfranciscoblog_0defensores en esta lucha por nuestros derechos. Desde la primera asociación procaza, al último y más humilde de los cazadores que presentó su alegación.
No quiero dejar atrás a personas particulares, cazadores de pro que, desde su individualidad, y apoyándose en su particular relevancia pública, tal como algunos periodistas, políticos y quizás “alguien más”; todos ellos  grandes aficionados a la caza que han servido para hacer llegar a los oídos adecuados el descontento de la caza social y del deporte olímpico. Hace poco se ha cerrado el plazo de alegaciones contra este último borrador de reforma, la Federación ha informado en una nota de prensa que, aparte de congratularse de la retirada del anterior, ha usado este nuevo plazo legal para intentar que se modifiquen y dejen claros los derechos y deberes de los que viajamos por toda España, de coto en coto, con un arma en el maletero.
Actualmente hasta para ir al baño en una gasolinera estamos a expensas de la arbitrariedad de un funcionario que pueda considerar que el arma está, o no,  en situación técnica de falta de custodia. También reclama la Federación contra el criterio, inconstitucional diría yo, que permite a las intervenciones de armas denegar la renovación en función de denuncias o simples anotaciones en fichas policiales, no resueltas por un juez en una sentencia. Se dan casos como el de un conocido  que lo han denunciado, hace dos años, por pagar en un peaje con 20€ supuestamente falsos, nos podría haber pasado a nosotros. Por este motivo no le han renovado la licencia. Imagínense la conculcación de derechos que se nos puede practicar en cualquier momento.
Por último, y a modo de reflexión en defensa a nuestro colectivo, propongo como tema de debate lo siguiente: Pocas veces aparece un demente que provoca una desgracia utilizando sus “armas de caza” para realizar una matanza. Inmediatamente se criminaliza al colectivo de la caza, nunca al sistema del estado que permite que alguien, con un trastorno mental pueda acceder a un permiso de armas.  No pongo en duda el necesario trámite del psicotécnico, pero  sabemos que personas con un trastorno bipolar podrían llegar a pasarlo. Es evidente que la mayoría de estas personas tienen, con seguridad, una ficha en la seguridad social. Entiendo que el estado, a través de un cruce de datos debería poner en conocimiento de la Intervención de Armas la novedosa situación de que a un determinado ciudadano se le ha diagnosticado un problema médico que lo incapacita para la tenencia de armas. Sin más explicación, para así preservar la protección de datos. Evidentemente, la misma comunicación tendrían que recibirla otros organismos por si ese individuo conduce maquinaria pesada, es piloto, dirige una central nuclear, o es redactor del borrador de un reglamento de armas.