Pasar al contenido principal

Jabalíes, cada vez más violentos con los perros de rastro

Impresionante jabalí macho cazado con perros de rastro.

Están los jabalíes duros, más duros que otros años. Es posible que sea el anormal calor y falta de agua que durante 2017 hemos venido sufriendo en el noroeste, pero sin ninguna duda, los lobos y su inusitada abundancia están, en gran parte, detrás del comportamiento tan violento que nos estamos encontrando en el monte con más jabalíes de lo que es normal.

Los lobos cazan 24 horas al día, siete días a la semana, 365 días al año, y los jabalíes desarrollan estrategias para su defensa, estrategias diseñadas para combatir cánidos, de ahí que lo que utilizan con los lobos, y les sale bien, lo utilicen después con los perros de rastro, que es un enemigo mucho menos poderoso. La semana pasada me lo decía un amigo veterinario y montero, que lo había estado observando durante el verano; me decía que "este año va a haber muchas averías gordas, ya lo verás". Dicho y hecho, el pasado domingo lo sufrí en mis propias carnes, con un perro con una cogida gravísima de la que, si no hay complicaciones, felizmente saldrá adelante.

Los jabalíes veteranos en mil batallas, cuando quieren hacer daño, saben cómo hacerlo. Los peores accidentes que he tenido con los perros nunca han sido en los encames, tampoco con heridos, sino en persecución. En los dos primeros casos los perros suelen estar alerta, saben lo que hay; durante la persecución es diferente, el perro está más desprevenido. Si la carrera es muy rápida, y peor aún si además hace calor, el jabalí macho adulto experimentado espera a los perros y en cuanto llegan lanzados y ciegos en persecución, los embiste y desguaza todo aquello que pilla por delante. Estas cogidas suelen ser muy graves porque a las propias heridas hay que sumar el choque, la fuerza del impacto y en consecuencia los efectos del golpe, ya que los perros están desprevenidos, no suelen darse cuenta de que el jabalí les está esperando.

Impresionante jabalí macho cazado con perros de rastro.

Los jabalíes que se comportan de esta manera son sin duda los más peligrosos para los perros, porque además es una estratagema que se retroalimenta, ya que si una vez les sale bien, la repetirán una y otra vez. Lo peor de este tipo de jabalíes es que no hay manera de prevenir su estrategia de ninguna forma, únicamente abatiéndolo antes de que la lleve a cabo. Da igual que el perro sea tonto o sea listo, que sea valiente o que sea cobarde, porque con un jabalí de este tipo las va a llevar sí o sí. Sí es cierto que hay más probabilidades de que suceda cuanto más rápidos sean los perros y cuanta más presión pongan en el jabalí.

Muchos monteros advierten que más vale tener perros contenidos (es decir, cobardes) para que no le entren al jabalí y, por tanto, las probabilidades de salir heridos sean menores. A la vez, muchos de estos mismos monteros también advierten de que los perros muy rápidos son un problema porque también multiplican las probabilidades de accidente... Entonces, ¿qué hacemos?, ¿cazamos jabalíes con perros cojos y/o cobardes?, ¿o bien somos lo suficientemente adultos y asumimos de una puñetera vez, con todas sus consecuencias, que la  del jabalí es una caza de verdad jodida y peligrosa para los perros, y punto pelota? 

Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros para facilitar y analizar la navegación de sus usuarios y proporcionarle una mejor experiencia en el uso del mismo. Si está de acuerdo siga navegando o pulse en ACEPTAR. Ver más detalles.