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Los viejos machos de jabalí, cada vez más violentos con los perros de rastro

Detalle de las defensas de un jabalí macho.

Los lobos cazan 24 horas al día, 7 días a la semana, 365 días al año, y los jabalíes desarrollan estrategias para su defensa, estrategias diseñadas para combatir cánidos, de ahí que lo que utilizan con los lobos, y les sale bien, lo utilicen después con los perros de rastro, que es un enemigo mucho menos poderoso.

 

Los jabalíes veteranos en mil batallas, cuando quieren hacer daño, saben cómo hacerlo. Los peores accidentes que he tenido con los perros nunca han sido en los encames, tampoco con heridos, sino en persecución. En los dos primeros casos los perros suelen estar alerta, saben lo que hay; durante la persecución es diferente, el perro está más desprevenido.

 

Si la carrera es muy rápida, el jabalí macho adulto experimentado espera a los perros y en cuanto llegan lanzados y ciegos en persecución, los embiste y desguaza todo aquello que pilla por delante. Estas cogidas suelen ser muy graves porque a las propias heridas hay que sumar el choque, la fuerza del impacto y en consecuencia los efectos del golpe, ya que los perros están desprevenidos, no suelen darse cuenta de que el jabalí les está esperando.

 

Perro de rastro junto a un gran jabalí abatido.

 

Los jabalíes que se comportan de esta manera son sin duda los más peligrosos para los perros, porque además es una estratagema que se retroalimenta, ya que si una vez les sale bien, la repetirán una y otra vez. Lo peor de este tipo de jabalíes es que no hay manera de prevenir su estrategia de ninguna forma, únicamente abatiéndolo antes de que la lleve a cabo.

 

Da igual que el perro sea tonto o sea listo, que sea valiente o que sea cobarde, porque con un jabalí de este tipo las va a llevar sí o sí. Sí es cierto que hay más probabilidades de que suceda cuanto más rápidos sean los perros y cuanta más presión pongan en el jabalí.

 

Impresionante jabalí macho cazado con perros de rastro.

 

Muchos monteros advierten que más vale tener perros contenidos, es decir, cobardes, para que no le entren al jabalí y, por tanto, las probabilidades de salir heridos sean menores. A la vez, muchos de estos mismos monteros también advierten de que los perros muy rápidos son un problema porque también multiplican las probabilidades de accidente...

 

Entonces, ¿qué hacemos?, ¿cazamos jabalíes con perros cojos y/o cobardes?, ¿o bien somos lo suficientemente adultos y asumimos de una puñetera vez, con todas sus consecuencias, que la del jabalí es una caza de verdad jodida y peligrosa para los perros?