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Creer o no creer...

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Hace ya algunos años acudí a una conferencia sobre perros de rastro en el municipio de Pol (Lugo), la impartió el montero asturiano Eliseo López Díaz. Disfruté de aquella conferencia una barbaridad, y me abrió a probar cosas diferentes durante el adiestramiento con mis perros, así como precisamente a cazarlos sueltos en rastro más largos y a utilizar mucho menos la traílla. 

Una de las primeras cosas que Eliseo preguntó a los presentes en aquella conferencia fue: "¿Alguien de los presentes cree que los perros que solamente cazan jabalí, desdeñando cualquier otro rastro con el que se crucen, no existen?". A mí personalmente que Eliseo preguntase aquello me llamó mucho la atención, para mí y para otros muchos aquella pregunta era absolutamente innecesaria, porque sabíamos que sí existen e incluso muchos conocíamos algún perro de estas características. Comenzar su conferencia con esta pregunta fue toda una declaración de intenciones... si alguien no creía en la existencia de este tipo de perros, entonces todo lo que diría Eliseo a partir de ese momento sería un auténtico galimatías para esas personas, no entenderían nada. Felizmente nadie levantó la mano a la pregunta de Eliseo, pero estoy seguro de que entre los presentes había gente que no se creyó una sola palabra de lo que nos contó durante aquella velada.

No se me ocurrirá entrar ahora aquí en las diatribas de aquellos años, en los que se contraponía la mal llamada "montería moderna" representada por Eliseo con la también mal llamada "montería antigua" cuyo gran exponente es el montero gallego Andrés Toxeiro. En realidad se trataba de confrontar la caza del jabalí a perro suelto con la caza del jabalí a traílla llevada al extremo... bajo mi punto de vista son dos tipos de caza del jabalí muy diferentes entre sí y la utilización de uno u otro sistema, siendo prácticos, en realidad depende más del tipo de terreno a cazar que de cualquier otra cosa (aunque el afán de Andrés en centrarse únicamente en los grandes machos tiene que ver también en este asunto). 

A menudo recuerdo aquella primera pregunta de Eliseo porque, en su caso para hablar del tipo de cacería que él realiza, y de los perros "limpios" o "de rastro único" que son indispensables para llevarla a cabo, sucede en ocasiones que cuando hablas con determinadas personas, simplemente no entienden de qué les estás hablando, no se creen nada de lo que les estás contando porque por desgracia nunca han tenido oportunidad de cazar de manera diferente a como ellos lo hacen, o no han tenido oportunidad de conocer perros adiestrados de otra forma, o, quizás no les da la cabeza para mirar más allá de sus propias narices.

De manera recurrente me encuentro monteros que cuando hablas abiertamente de venteos de encames (repito, encames, no del rastro que arrastra el viento de jabalíes que van andando) de más de 150-200 metros en línea recta, comienzan a revolverse incómodos en su silla. Lo mismo sucede cuando hablas de la misma forma de rastros fríos a perro suelto, de mediodía en adelante, de más 3-4 kilómetros. Enseguida, cuando uno está hablando con otro montero, se da cuenta de qué tipo de cosas el que está enfrente no ha visto en su vida, o incluso no ha oído hablar de ello, creen que les estás contando una milonga. En este par de casos, lo que suele llamar más la atención de la mayoría de monteros son las distancias largas en rastro nocturno a perro suelto. Mucha gente se pone a la defensiva porque les parece que les estás diciendo que sus perros no hacen eso porque no son capaces, o porque tú crees que utilizas perros mejores, no obstante, pensar esto es un error.

Que los perros hagan distancias largas sueltos sobre rastros de 6-8-10 horas de antigüedad no debería ser sorpresa para nadie. Si bien la valía de cada can tiene que ver en este asunto, es cuestión principal el adiestramiento que se le proporcione, así como las experiencias que vivan a este respecto. La realidad es que hay muchos perros capaces de realizar este tipo de trabajo, es simplemente habituación, costumbre. Si el perro con cierta frecuencia tiene que hacer un par de kilómetros sobre demanda suelto a las tres o cuatro de la tarde para llegar al encame, que nadie dude que unas horas antes, por la mañana, ese mismo perro será capaz de hacer más del doble de distancia, y más rápido. Como digo, simplemente es una cuestión de adiestramiento, tanto en ese sentido como, y esto es importante, en el de que aprenda a respetar otras piezas de caza y por tanto no cambie de rastro. En todo caso, no es algo raro ni fuera de lo común, sino algo muy necesario para cazar en según qué lugares.

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