Pasar al contenido principal
PARA MEJORAR LA GESTIÓN DE LA ESPECIE

Asturias marcará los lobos para estudiar su impacto sobre la ganadería

Se trata de un proyecto nuevo, que intentará mediante el marcaje y seguimiento de los lobos, obtener unos resultados que permitan mejorar la gestión de la especie en función de su impacto sobre las ganaderías.
Los lobos serán capturados y se les pondrá un collar GPS que permita seguirlos y estudiar sus costumbres. (Fotografía: Fapas) Los lobos serán capturados y se les pondrá un collar GPS que permita seguirlos y estudiar sus costumbres. (Fotografía: Fapas)

El Principado de Asturias ha sacado a licitación un contrato, que permita realizar un estudio basado en el análisis de la “ecología trófica” de estos animales, es decir, en su alimentación. Mediante el marcaje y seguimiento de ejemplares de lobo, se pretende averiguar el impacto real que tienen estos depredadores sobre la cabaña ganadera, en aras de mejorar su gestión y control para intentar buscar una solución de convivencia al conflicto actual que existe entre los depredadores y los ganaderos. 

 

Los ejemplares seleccionados serán marcados con un GPS, que permitirá trazar los hábitos de la especie, conocer sus rutinas y costumbres de caza, las necesidades alimenticias y el impacto que producen sobre el ganado con su alimentación. Se trata de averiguar básicamente, en qué medida su dieta se basa en las reses domésticas que atacan y los daños que producen realmente sobre las cabañas ganaderas. 

 

Este estudio cientifico-técnico sobre la “ecología trófica” de la especie “y sus interacciones con los daños de la ganadería”, se ha hecho público saliendo a licitación por 65.000 euros y con seis meses de plazo de ejecución. La Consejería de Infraestructuras y Medio Ambiente ha querido hacer hincapié en las condiciones del contrato escritas en los pliegos, que de este estudio se conseguirá “la obtención de datos que permitan ajustar con mayor rigor las necesidades alimenticias del lobo con los sistemas de prevención y de compensación del daños”. Al final se trata de hacer “compatible la protección de la especie con la ganadería extensiva”. 

 

La ejecución del plan 

 

En primer lugar y para la correcta puesta en práctica del plan de estudio, se deberán localizar las zonas con mayor densidad de población de los depredadores o donde mayor presencia de la actividad de la especie se registre. Una vez localizados dichos enclaves, se colocarán trampas monitorizadas con un sistema que alerte cuando un animal haya caído en ellas. 

 

En el caso de conseguir apresar mediante las trampas algún ejemplar, este será sedado empleando cerbatanas con anestésico para poder proceder a continuación a la extracción de muestras que permitan conocer su estado de salud. Se les colocará entonces el collar con el GPS que permita realizar el posterior seguimiento. 

 

Acorde con el plan, serán colocadas 20 trampas en diferentes emplazamientos y el objetivo es colocar 6 dispositivos de seguimiento en 6 ejemplares. Además se han elaborado unos protocolos de seguridad para evitar ocasionar daños a los animales, tanto a los lobos capturados para su marcaje, como a animales de otras especies que posiblemente caigan en las trampas alguna vez.