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#CazadoresContraIncendios

Arranca la campaña "La caza, clave en la extinción de incendios"

La Real Federación Española de Caza ha dado el pistoletazo de salida a la campaña “La caza, clave en la extinción de incendios” de cara a estos sucesos que, desgraciadamente, tanto abundan en verano.
#CazadoresContraIncendios La campaña arranca con el hashtag #CazadoresContraIncendios (Foto: Leo Leonchi).

El objetivo que se ha marcado la entidad con esta iniciativa es hacer un llamamiento a todo el colectivo de cazadores, guardas rurales y amantes de la naturaleza ante la oleada de incendios que están vienen sufriendo nuestros campos y montes debido a la sequía y el calor.

 

Con esta campaña, desde la RFEC se quiere poner en valor el trabajo que realizan los cazadores en la lucha contra los incendios en labores de vigilancia, prevención, educación, denuncia, colaboración y protección de la fauna.

 

Durante los próximos días se irán dando a conocer las distintas labores que desempeñan los cazadores en los montes, todas ellas fundamentales para la prevención de incendios y para atender a los animales que hayan sufrido las consecuencias del fuego en su hábitat.

 

Cazadores incendios forestales

 

Además, la Federación Española invita a todos los cazadores a que muestren en Twitter, Facebook e Instagram su esfuerzo y compromiso para prevenir incendios, añadiendo a sus publicaciones las etiquetas #CazaEsConservación y #CazadoresContraIncendios, y así dar a conocer a la sociedad urbana cómo gastamos nuestro tiempo, dinero y recursos en proteger el medio ambiente.

 

Desde las redes sociales de la RFEC se irán compartiendo todas estas actuaciones en favor del medio ambiente y de lucha contra los incendios forestales que realizan los cazadores, pues “su papel es absolutamente necesario para la conservación de nuestros montes”, como ha señalado Ignacio Valle, presidente de la RFEC.

 

Gastamos más de 50 millones

 

Este papel clave de los cazadores se pone de manifiesto en numerosas ocasiones. Además, los datos lo avalan. Recientemente, el ‘Informe de Impacto Socioeconómico de la caza en España’, elaborado por la consultora Deloitte para la Fundación Artemisan, explicaba que nuestro colectivo invierte cada año 54 millones de euros en mantenimiento y adecuación de accesos, pantanos, podas, mejora del monte, cortafuegos y cortaderos, entre otros.

 

Además, los miles de guardas de coto que hay en toda España se convierten en agentes activos de prevención y en un primer foco de alerta, con comunicaciones inmediatas a las autoridades tanto ante el inicio de un incendio forestal como ante cualquier mala praxis que pueda aumentar el riesgo de que se propague el fuego.

 

 

De hecho, no es una casualidad que las grandes zonas de caza mayor (Sierra Morena, Montes de Toledo, Serranía de Cádiz…) sean históricamente espacios con pocos incendios forestales. Según explicaban expertos en esta materia en el documental 'La caza y los incendios forestales' de Artemisan, esto es consecuencia de varios factores como un manejo sostenible del espacio; la presencia de los guardas; las torretas de vigilancia; los cortaderos (que forman auténticos cortafuegos); y la red de balsas de agua.

 

Casos recientes 

 

Del compromiso de los cazadores con el medio ambiente y su implicación hay ejemplos continuos. Aún más en verano. Estas semanas hecho conocido varios casos que así lo certifican.

 

El pasado 13 de mayo, tenía lugar un incendio en el Parque Nacional de Doñana, en el paraje conocido como Los Mimbrales, que se ubica en el municipio onubense de Almonte. Fueron los guardas de la Sociedad de Cazadores de esta localidad los únicos que ayudan en la extinción del incendio. Es más, ellos mismos eran los primeros en llegar al lugar de las llamas y avisar a los operarios de la Junta de Andalucía.

 

A principios de junio, en Cáceres, los cazadores no dudaron en echarse al monte y jugársela para colaborar con los bomberos en la extinción de un incendio en el pueblo de Alía. También participaron ganaderos, agricultores y demás vecinos de Alía que, de forma desinteresada echaron una mano a los profesionales.