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Los animalistas se la pegan de nuevo

Archivado el caso de la montería de Herreruela: no hay maltrato animal

La Justicia ha hablado definitivamente acerca del caso de la montería de Herreruela, en Cáceres, donde varios perros cayeron por un cortado durante un agarre a un venado. No existe maltrato animal.
Montería Herreruela La Fiscalía no ve ni un solo indicio de maltrato animal en el lance montero.

El pasado mes de noviembre, se hizo viral el vídeo de una montería en el citado municipio extremeño. Durante el agarre a un ciervo, en el borde de un desfiladero, varios perros cayeron de manera fortuita. Pero lo que a priori resultaba un simple lance montero, fue la excusa perfecta para que los animalistas radicales cargaran contra el colectivo.

El rehalero de la escena, José Luis Rosado, fue puesto en el disparadero por los anticaza, que no pararon de criminalizarle e iniciaron una penosa campaña. El líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias afirmó en Twitter que "los responsables de esta salvajada solo tienen un nombre: criminales". Y solo fue una de los miles de ejemplos de odio y amenazas que las redes sociales vertieron contra Rosado y la caza en general.

Pablo Iglesias montería

Poco después, la Fiscalía de Medio Ambiente de Cáceres abrió una investigación de oficio a raíz de la difusión del vídeo de la montería. Encomendó al Seprona el caso. Asimismo, el Defensor del Pueblo también puso en marcha una actuación de oficio tras conocer los hechos y la repercusión de las imágenes.

A la investigación iniciada por el Ministerio Público, se sumaron denuncias de diversos colectivos animalistas como Pacma, la Asociación Galgos sin Fronteras, la Plataforma Defensa Animal Extremeña, SOS 112 Vagabundos y la Asociación de Amigos de los Animales Abandonados.

Varios meses después, la Justicia se ha pronunciado y la lógica ha imperado, como era de esperar. Por lo tanto, los animalistas vuelven a llevarse el enésimo varapalo judicial.

La Fiscalía y ha archivado el caso y no aprecia ningún indicio de maltrato animal por parte de José Luis Rosado, ya que se trató de un hecho fortuito. Cabe recordar que uno de los canes falleció por desgracia a causa de la caída y otro acabó herido, aunque ya está recuperado. Los letrados apuntan también que “el resto de perros precipitados se reincorporaron a la actividad cinegética”.

Argumentos cargados de lógica 

Según la inspección del Servicio de Protección de la Naturaleza, es evidente que desde el lugar donde Rosado se aproxima al punto del agarre “no se podía conocer el inminente peligro que se cernía sobre ellos hasta que no lo vivió personalmente al acercarse a rematar al ciervo”. Se explica además que el rehalero no había soltado los perros en esa zona, no los había dirigido “de forma deliberada” al cortado. “La orografía de los terrenos que integran el coto no es imputable al responsable de los animales”, sentencia también el escrito de la Fiscalía.

Por ello, Medio Ambiente entiende que no se le puede atribuir a José Luis Rosado “la precipitación y muerte del perro Faroles y las lesiones del perro Ligero”. La investigación también insiste en que está “debidamente acreditado” que el can herido tuvo la “asistencia veterinaria precisa”, la cual supuso su recuperación.

José Luis Rosado

En lo relativo a la caza del venado, la Fiscalía precisa que “no puede existir ningún reproche penal”. Todo lo contrario, sería un absurdo. Y es que como bien se detalla en el texto, el rehalero “estaba ejerciendo su derecho a la caza sobre un animal que pertenece a una especie cinegética, en temporada hábil, con los permisos y autorizaciones necesarias y en una modalidad prevista por la ley”. Por su puesto, también se certifica que la montería constaba de todos los permisos reglamentarios.

La derrota animalista puede ser mayor

Finalmente, los animalistas se la pegan de nuevo en su empeño por sacar tajada. Aunque lo han intentado, no han sido capaces de agarrarse a nada para inculpar a Rosado, puesto que el suceso corresponde a una acción de caza amparada al completo por la ley.

En cambio, este colectivo radical sí se puede llevar su merecido. Tras los miles de insultos y amenazas que los animalistas profirieron contra Rosado en las redes sociales, la Justicia actuará contra ellos por un posible delito de odio.

“Ojalá alguien más cercano a tu pueblo te parta toda la cara, maricón”; “Este es el grandísimo hp que ha consentido que sus perros caigan y mueran por cazar, a por él!!”; “Este tío es un asesino de perros, vaya vergüenza”; “Me meriendo 20 payasos de esos para desayunar, puto desgraciado, a él le tiraba por un terraplén, Dios quiera que no me encuentre a uno de esos porque le doy la paliza de su vida”… fueron algunos de los mensajes que el rehalero recibió a través de Facebook.