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En Alemania

Los animalistas destruyen más de 20 torres de caza en varios ataques nocturnos

El ecoterrorismo ha vuelto a actuar con violencia. El Frente de Liberación ha destruido más de una veintena de torres y puestos de caza en Alemania.
FLA Torres caza Alemania Una de las torres de caza destruidas en Alemania por los ecoterroristas del FLA.

Los hechos ocurrieron hace unos días en la región de Renania del Norte-WestFalia, a mediados de mes. El propio grupo criminal se ha encargado de publicar las imágenes en su web, además de relatar con orgullo el delito perpetrado.

Según explica, se encontraban en un bosque de la zona cuando se encontraron con un mapa en el que se detallaba la ubicación de unas veinte torres de caza. “Como estaban cerca, decidimos dar un paseo y destruir todas las que pudimos encontrar”, explican a través de un comunicado.

En la zona había un grupo de cazadores que estaban turnándose para vigilar las torres y, tratar de evitar posibles ataques ecoterroristas. Cuentan los delincuentes del Frente de Liberación Animal que la presencia de los aficionados “no les pilló por sorpresa”. En esta zona, como ocurre en otros muchos puntos de Europa, las acciones criminales del FLA son algo habitual y cotidiano con lo que los cazadores tienen que lidiar.

  Torres caza FLA

 

A pesar de la vigilancia, los aficionados no podían estar pendientes de todas las torres a la vez. La situación fue aprovechada por los animalistas que se acercaron a tres puestos y los destruyeron. Cuentan que decidieron volver por la noche “para hacer el resto”. Una nueva muestra de la cobardía que caracteriza a estos individuos.

En efecto. Cuando llegó la noche, un nutrido grupo de ecoterroristas regresaron con las caras tapadas y sacaron varias sierras, emprendiendo el camino hacia la zona donde se encontraban las torres de caza.

Al llegar, los cazadores se percataron de su presencia y lanzaron varios tiros de alerta al aire para tratar de hacer huir a los delincuentes. Los ecoterroristas escaparon y se escondieron en el bosque, tal y como afirman en su web.

Ataques nocturnos

Al rato, llegó la Policía para investigar lo ocurrido, “por lo que decidimos posponer la visita al día siguiente”, señalan los animalistas. Durante varios días, regresaron a la zona para perpetrar varios ataques, siempre durante la noche. Explican que en este tiempo estuvieron “jugando al gato y el ratón” con los agentes policiales. Pero finalmente, los ecoterroristas lograron su objetivo.

“23 puestos de caza y torres fueron tiradas, destrozadas, reventadas, reusadas para leña o material de construcción o para tirarlas a las ventanas de las casas de algún cazador”, espetan los radicales del Frente de Liberación Animal, alardeando nuevamente de sus actos criminales.

“No nos dais miedo, siempre encontraremos una manera de hacer nuestra labor”, afirman los anticaza en modo desafiante al final de su comunicado.

Otro ataque en Italia

Pero no se trata del único atentado ecoterrorista perpetrado por los miembros del FLA últimanente. A finales de abril en Italia, destrozaron un centro de caza. Fue durante un fin de semana, cuando en este lugar estaba programada una jornada de codornices.

  FLA Italia

Explican que “activistas del Frente de Liberación animal decidieron atacar pocas horas antes las instalaciones de un coto de caza en el caserío de San Carlo, el cual es una de las instalaciones de caza más antiguas en Brianza. Al llegar a primera hora de la mañana del día siguiente, los cazadores se encontraron equipos dañados, muebles y vehículos destrozados, neumáticos rajados, ventanas rotas y cerraduras bloqueadas.

Las víctimas también responden

Y ante los reiterados sucesos protagonizados por animalistas, los afectados responden a veces, hartos de la situación límite que viven y la inacción de las autoridades. En otras ocasiones, las respuesta es imposible, ya que actúan de forma cobarde y escondidas.

Hace algunos días contábamos cómo más de 200 activistas animalistas atacaron una granja de cerdos en los Países Bajos y los ganaderos respondieron al sabotaje volcándoles los coches.

 

En este caso, los radicales se congregaron en una finca porcina y la ocuparon durante horas. En su sabotaje, reclamaron llevarse los cerdos. Finalmente, los animalistas fueron desalojados de las instalaciones y más de medio centenar fueron detenidos.