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Adecana denuncia que los delitos ecoterroristas no están siendo castigados

El animalismo radical amenaza al mundo rural

Un sector del colectivo animalista sigue haciendo un uso habitual de la delincuencia y la violencia, y está saboteando puestos de palomas y de cazadores.
Animalismo_radical_Adecana_G Imagen de una torre de caza destrozada por animalistas radicales en Navarra.

“Mientras en España los gobiernos todavía no le están dando la necesaria importancia a los delitos medioambientales ocasionados por activistas radicales, en otros países, principalmente Reino Unido, Suecia, Italia y Estados Unidos, donde está considerado como una de las 10 principales amenazas terroristas, llevan 20 años tomando muy en serio la lucha contra las acciones criminales cometen los ecoterroristas”, se ha quejado Adecana en un comunicado de prensa.

 

Ecoterroristas Navarra.

 

Según la Asociación de Cazadores de Navarra, los objetivos de esta minoría son acabar con el sometimiento de los animales al hombre, defendiendo la igualdad de derechos entre ambos, pretendiendo, sin tener en cuenta los perjuicios que ello ocasionaría, la prohibición de la caza y la pesca, la tauromaquia, la ganadería, y todo tipo de actividades donde se utilicen animales, En definitiva, la entidad considera que esto va “en contra del mundo rural y las personas que habitan en el agro”.

 

Como bien indica Adecana, al igual que hemos hecho repetidas veces en este medio, algunos animalistas no se limitan a defender sus ideas de acuerdo con la legalidad, como hace el resto de la ciudadanía, respetando los derechos de los que no opinan como ellos.

 

FLA Navarra.

 

Estos activistas radicales "han traspasado una peligrosa línea" al realizar todo tipo de actividades delictivas con daños a bienes y a personas que están sancionadas en el Código Penal, incluso penadas con cárcel, así como responsabilidades civiles por los daños y perjuicios que puedan ocasionar sus autores.

 

Navarra, muy afectada por el ecoterrorismo

 

En Navarra, donde la práctica totalidad de sus zonas rurales está formada por cotos de caza, este tipo de acciones está creciendo. En los últimos tiempos, se ha producido sabotajes a instalaciones del mundo de la tauromaquia, suelta de animales de granjas, rotura y quema de palomeras y de casetas de cazadores, así como amenazas e insultos de todo tipo, incluso de desear la muerte a sus practicantes.

 
Esta misma semana, y también a finales de año, informábamos de varias acciones delictivas en esta comunidad y en el País Vasco. Andosilla, Añorbe, El Perdón o Quinto Real han sido algunos de los lugares afectados por el terrorismo animalistas y ecologista.

 

ALF Navarra.

 
A pesar de que la práctica totalidad de las acciones se ha denunciado, por ahora las sociedades de cazadores no tienen noticias de castigo a los culpables, por lo que serán las víctimas quienes tendrán que cargar con los daños ocasionados.

 
Adecana también recuerda que en otros países, como los mencionados anteriormente, ya existen condenas por este tipo de hechos “que no tienen justificación alguna”.

 

Perjucio para cazadores y ayuntamientos

 

Todos estos ataques han sido reivindicados en repetidas ocasiones por el Frente de Liberación Animal y se han perpetrado en mayor medida a finales del pasado año. Los hechos han sido denunciados ante la Guardia Civil, Policía Foral y Nacional por las sociedades de cazadores y Ayuntamientos afectados, y están siendo investigados.

 

Por ello, desde Adecana confían que las pesquisas den sus frutos y encuentren a los causantes para ser llevados ante los tribunales. Animan además a los aficionados a denunciar estos hechos, así como cuantas informaciones y comentarios se produzcan en chats y redes sociales que puedan ser objeto de comportamientos delictivos.

 

Pirómano animalista.

 

Uno de los ejemplos más graves que se recuerdan, es el que ocurrió el pasado mes de octubre en Andosilla, donde un fanático animalista de 28 años, prendió fuego al pinar de las palomeras del pueblo. Además, el radical reconoció tanto su autoría como tener el conocimiento de que en las palomeras había varios aficionados cazando