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Consecuencias catastróficas por la paralización de la caza en CyL

Agricultores y ganaderos, hartos de Pacma: "buscan nuestra ruina"

La semana pasada se hacía oficial. Después de tumbar el decreto que determinaba las especies cazables en Castilla y León, la Justicia hacía lo propio con la Orden de Vedas, por lo que toda la caza está ahora paralizada.
Macromanifestacion_3M_5 Agricultores y ganaderos manifestándose en pasado 3-M en Madrid.

Ambas decisiones del Tribunal Superior de Justicia se derivan de sendos decretos promovidos por Pacma. Pero estos ataques sin sentido por parte del Partido Animalista no solo han sido un desafío para los cazadores.

 

Agricultores y ganaderos de Castilla y León están sufriendo gravemente las consecuencias del fallo ‘animalista’ del TSJ. Se están echando las manos a la cabeza, pues consideran que se enfrentan a “la ruina más absoluta”.

 

Castilla y León es una comunidad donde la economía rural tiene un gran peso. Para muchos de sus pueblos, los ingresos derivados de los cotos de caza suponen una parte importante de su presupuesto anual. Incluso en algunos de ellos, se sitúa en torno al 50%.

 

Ni qué decir las consecuencias para profesionales del campo. Gracias a la caza de control por daños, los agricultores pueden mantener a raya a la fauna salvaje, evitando que la sobrepoblación de conejos y jabalíes destruya por completo sus cosechas. En cuanto a los ganaderos, la caza es fundamental para controlar el contagio de enfermedades a su ganado por parte de las especies silvestres.

 

Agricultores y ganaderos Pacma.

 

Pues parece que Pacma no es consciente de nada de esto. Desde sus poltronas urbanitas y con un desconocimiento total de la realidad del mundo rural, prefieren sacar rédito político de estas y de otras muchas situaciones.

 

Éxodo y ruina

 

Como hemos señalado, los pueblos son los grandes afectados por el recurso presentado por Pacma. Susana Pardo, agricultora y alcaldesa de  Mazuelo de Muñó, pedanía de Estépar (Burgos), afirma a El Confidencial que “se está jugando la mitad del presupuesto con esto. Si se alarga y perdemos la actual campaña de caza el municipio va a quebrar, así de claro”.

 

Detalla que dicha pedanía tiene 42.000 euros de presupuesto al año. Solo el coto les proporciona 22.000 euros, más de la mitad. “Habrá que pensar en dejar de prestar servicios o arreglar las averías. Estamos ante un problema muy gordo, un ataque frontal a los pueblos. Están buscando nuestra ruina", sostiene la representante pedánea.

 

506 millones y 8.000 empleos

 

La Junta de Castilla y León estima que el volumen de negocio que la caza genera en la región es del 506 millones de euros. A su vez, más de 8.000 empleos se derivan de ella. Muchos negocios de hostelería de los pueblos, aguantan el chaparrón gracias al gasto que hacen los cazadores. Sin ellos, algunos están condenados al cierre.

 

Las conclusiones en la práctica totalidad del medio rural castellanoleonés no admiten dudas. "Si esto se prolongase tres o cuatro años, veríamos un éxodo masivo del mundo rural. Ya estamos sufriendo problemas de saneamiento ganadero porque se nos comen los cultivos. Una sola temporada sin caza es algo catastrófico", sostiene Aurelio Pérez, coordinador general del sindicato agrario COAG en Castilla y León.

 

Pacma, en su mundo

 

Mientras tanto, el Partido Animalista continúa en su realidad paralela. Su portavoz, Laura Duarte, niega la mayor y afirma que "la caza no es el sustento económico del mundo rural… Es mentira que la economía rural se vaya a hundir si no hay caza".

 

Pacma caza Castilla y León

 

Por suerte, el Gobierno de Castilla y León ha sabido reaccionar. Como hemos señalado varias veces en este medio, en las Cortes autonómicas está previsto que se apruebe una Proposición de Ley que blindará la actividad venatoria.

 

Este texto fue presentado por el PP y contará con los apoyos de PSOE, Ciudadanos y Unión del Pueblo Leonés. La nueva norma modificará la Ley de Caza del año 1996 y entrará en vigor nada más votarse.

 

Este procedimiento comenzará en el pleno fijado para el día 13 marzo utilizando la fórmula de lectura única. Poco después, el día 20 de marzo, se votará y, previsiblemente contará con los apoyos necesarios. Una vez que la nueva norma sea publicada en el BOCYL, la Ley de Caza entrará en vigor. A partir de aquí, ya se podrá volver a cazar con normalidad.

 

No obstante,  como apuntamos hace unos días, lo más probable es que el inicio del corzo se retrase unos días y su veda no se abra el 1 de abril, como estaba previsto en un principio. Mientras la solución llega, agricultores, ganaderos y demás pobladores del medio rural sufren las consecuencias de la falta de sensibilidad de Pacma.