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EN GALICIA SON CASI UNA PLAGA

Agricultores gallegos se unen en la lucha contra el jabalí

Los agricultores gallegos, hartos de la falta de medidas y de ver como los jabalíes arrasan sus campos de cultivo, han aunado esfuerzos en poner coto a los suidos mediante mallas de contención.
Dos de los agricultores que han puesto en marcha la iniciativa. (Fotografía: La Voz de Galicia) Dos de los agricultores que han puesto en marcha la iniciativa. (Fotografía: La Voz de Galicia)

Llevan tiempo pidiendo desesperados que las administraciones hagan algo con las poblaciones de jabalíes, que campana sus anchas por las tierras de cultivo como si de un buffet de barra libre se tratara. La Consellería de Galicia ha tomado algunas medidas, como el control mediante la caza con arco para los jabalíes que deambulan por zonas urbanas, pero los resultados son mínimos (un total de 11 ejemplares en 45 esperas) y poco afectan a las poblaciones de jabalíes que arrasan en los campos agrícolas

 

Fruto de esta situación, los agricultores de la parroquia de Xallas, han unido esfuerzos y por el momento parecen haber contenido algo a los animales. Se trata de una batalla larga y tediosa, que acarrea grandes esfuerzos para los agricultores (sumados a las grandes pérdidas que tienen que afrontar) y que ahora les ha hecho unirse para combatir las pérdidas que asumen por culpa de los destrozos que provocan los jabalíes en siembras y cultivos. Durante la primavera pasada los agricultores procedieron a la instalación de vallados que impidan el libre tránsito de los jabalíes a sus cultivos y de momento, parece que ha dado resultado. 

 

“Pensamos que unindo as forzas poderíamos conseguir frear os ataques e de momento a cousa funciona”, declaraba Marcelino Pedrares, uno de los agricultores que ha tomado parte en la iniciativa. Marcelino estaba harto de colocar mallados electrificados y hacer aguardos de vigilancia nocturnos para contener a los jabalíes, sin que sirviera para nada. 

 

¿La malla definitiva?

 

Se trata de una malla de 1 metro y 10 centímetros de estatura, que por el momento protege un perímetro de 1.000 metros en el que ha demostrado poder contener a las alimañas. “Creemos que é unha boa solución e que está permitindo que o millo medre sen problemas”, declaraba Marcial Leis, otro de los agricultores que forman parte de la iniciativa. Ambos celebran los resultados por el momento pero prefieren ser prudentes y no cantar victoria demasiado pronto, ya que aún queda mucho verano por delante y asegura que desde su experiencia, esta es la peor época para los daños del jabalí. La falta de comida en el monte durante los meses secos, provoca que los animales se desplacen a las áreas de cultivo donde pueden comer hasta hartarse.