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LAS PERDIDAS DE LOS GANADEROS ABULENSES SON INSOSTENIBLES

Seis ovejas muertas, dos heridas y diez desaparecidas en el último ataque de lobo en Ávila

Duro saldo el que ha dejado el último ataque del lobo a una ganadería abulense, ubicada en el municipio de Serranillos. Solo en 2018 las pérdidas de los ganaderos abulenses superaron los 5 millones de euros.

Una auténtica catástrofe es lo que le ha sucedido al ganadero de Serranillos, Ávila, que en la pasada noche del martes al miércoles sufrió el último ataque de los lobos, que le ha dejado seis ovejas muertas, dos heridas y diez desaparecidas. Se trata del pan de cada día de los ganaderos abulenses, quienes en palabras del propio Joaquín Antonio Pino, presidente de ASAJA de Ávila, “los ganaderos están alimentando a los lobos, mientras los políticos miran hacia otro lado”. Se trata del perfecto ejemplo de lo que los ganaderos soportan a diario en estas sierras: animales muertos, heridos y desaparecidos.

 

Pino denunciaba la situación y se muestra contrario a la postura del Ministerio para la Transición Ecológica, quien “amparándose en el cumplimiento de lo dispuesto en la Directiva de Hábitats de la Unión Europea”, ha decidido incluir las poblaciones del lobo ibérico al sur del Duero en Castilla y León, en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial. El presidente de ASAJA denuncia que para la toma de esta decisión, no se han tenido en cuenta en ningún momento las muertes que diariamente producen estos cánidos en la cabaña ganadera.

 

Una de las ovejas muertas y medio devoradas por los lobos.

 

5 millones de euros de pérdidas por ataques de lobo 

 

En el ejercicio de un único año, el 2018. Las cifras son escandalosas, insostenibles. Los ganaderos acaban pagando de su propio bolsillo los daños ocasionados por el cánido que lejos de amainar en los ataques, estos se producen cada vez con mayor frecuencia. El lobo al sur del Duero es un problema grave para la supervivencia de las ganaderías, pero en la última Orden publicada en el BOE se aumenta el nivel de protección del que goza el depredador, condenando a “enterrar al ganadero en vida”, en palabras de Pino. 

 

Otra de las ovejas muertas en el ataque

 

Somos la provincia más olvidada de la Comunidad, y en el asunto del lobo, más si cabe, pues Ávila es el territorio de Castilla y León donde más ataques de cánidos se producen”, denunciaba el presidente de ASAJA. Solamente en 2018 se registraron en la provincia más de 2.000 animales muertos por lobos, en su mayoría terneros menores de 3 meses dada la importantísima cabaña de vacuno de la zona. Las pérdidas reales que tuvieron que soportar los ganaderos ascienden a los 5 millones de euros según los servicios técnicos y periciales de ASAJA. Sencillamente insostenible. 

 

Los ganaderos abulenses han recurrido al amparo de los servicios jurídicos de la organización ASAJA para reclamar ante la Justicia los daños reales ocasionados por los ataques de lobo. La organización entiende que son necesarias “voluntad y seriedad de todas las administraciones”, para ponerle una vía de solución, que no implica la desaparición del lobo por supuesto. El problema es que si no se hace nada, a quien condenan a desaparecer es a los ganaderos.