Pasar al contenido principal
LOS ATAQUES NO PARAN Y LA ADMINISTRACIÓN NO DA SOLUCIONES

150 cabezas de ganado toman las calles en una manifestación contra los ataques de lobos y osos

Los ganaderos han tomado de forma pacífica las calles de Huesca acompañados de un nutrido rebaño con sus cencerros puestos, en una protesta por los ataques que sufren de osos y lobos.
Los ganaderos recorrieron las calles con 150 reses, haciendo resonar los cencerros. Los ganaderos recorrieron las calles con 150 reses, haciendo resonar los cencerros.

Los ganaderos de Huesca se han hartado y han salido a la calle acompañados por 150 cabezas de ganado para protestar contra los ataques de lobo y oso que sufren, a lo que hay que sumar la ineficiencia de las administraciones. La manifestación acontecida este domingo, fue organizada por la Plataforma contra el Lobo y el Oso en defensa de la ganadería extensiva y el mundo rural. 

 

Los ganaderos recorrieron las calles entre Santa Clara y la plaza de Navarra, haciendo resonar el eco de los cencerros de los 150 animales que marcharon junto a ellos. El grupo consiguió llamar la atención de mucha gente, cientos de personas que siguieron con curiosidad el recorrido y a las que con un poco de suerte, su presencia y reivindicación han dejado algo de huella, porque lamentablemente hace falta mucha más concienciación sobre la situación que viven nuestros ganaderos. 

 

José Luis Castell, presidente de la plataforma que organizaba la marcha, reivindicaba la involucración de las administraciones lamentando que “no hagan más por la supervivencia de la ganadería extensiva, ya que la actual situación, agravada por la presencia de los grandes mamíferos de fauna salvaje, aboca a muchas explotaciones a desaparecer”. Además se quejaba porque tal y como lo ven ellos, “protegen más a las alimañas que a los ganados”. La situación de las ganaderías es crucial para que se pueda mantener la vida en los pueblos, que por desgracia parecen vaciarse cada día según aumenta la población de lobos. “Tenemos preocupación por los lobos, por los osos... y nadie nos apoya a la gente que queremos quedarnos en los pueblos”, comentaba con tristeza Rosendo Castell, padre de José Luis, jubilado de 83 años.

 

Padre e hijo insisten en la misma idea, pero además culpan a Francia por la situación con los osos en Huesca, “nos apoyan los sindicatos, pero las administraciones, para nada, al contrario. Ahora, Francia, después de que nos ha metido el marrón a los españoles, dice que no va a soltar más osos, pero el problema ya está aquí. No queremos dinero, queremos vivir tranquilos. Mis ovejas no tiene precio. A la gente le parece que solo pedimos dinero, pero solo queremos que nos dejen vivir

 

Imagen tomada durante el recorrido

 

Sin relevo generacional, no hay futuro

 

Además en la protesta se hizo evidente un problema al que se enfrentan también los ganaderos en solitario: a la burocracia. Tal y como aseguraron "tenemos más trabajo con los papeles que con los animales”, una muestra más de la falta de comprensión y apoyo que vive el sector con las administraciones. Incluso aseguran que no quieren que sus hijos se dediquen a lo mismo, “ellos quieren continuar y yo les digo que no, que se dediquen a otra cosa. El relevo generacional es mínimo y tienen muy poco apoyo de las administraciones”.

 

Judith Ballarín es una joven que hace la trashumancia a los valles de Merli y Barrabés, en la comarca de la Ribagorza. Judith clamaba que la ganadería extensiva está “agonizando”, una obviedad a la vista de los que viven en el mundo rural, donde “cada vez quedamos menos trashumantes y desaparecen más cabañeras”, lamentaba Ballarín. La tristeza es profunda pero también lo son sus convicciones, por eso ella asegura que luchará por salvar su forma de vida y clama, “tenemos que conservar esto”

 

La indignación y hartazgo de los ganaderos es total, Judith está llegando a su límite y protesta frustrada, “peleamos por precios que no son dignos, contra la burocracia y además nos han metido osos y lobos, reintroducidos ilegalmente, y nosotros pagamos el pato”.

 

El medio millar de ovejas muerto quedó atrás, los ataques siguen sumándose

 

La colonización del lobo por los territorios norte de la península ibérica, ha tomado los Pirineos y Huesca, donde se han denunciado más de 500 ataques en dos años y se ha ratificado que se trata del lobo italiano, no ibérico. Durante los últimos dos años, se han registrado más de 500 ataques a ovejas en toda la provincia, pero las autoridades están convencidas de que aun así hay muchos ataques que se han quedado sin denunciar.  

 

Se constató entonces que no se trataba del lobo ibérico -canis lupus signatus-, sino de su primo italiano -canis lupus italicus-. El único grupo hasta entonces constatado de esta subespecie italiana se encontraba en Cataluña, y se trata los ejemplares llegados desde Italia a través de Francia

 

Según la Unión de Agricultores y Ganaderos de Aragón (UAGA), desde que se detectaron los primeros ataques en junio 2017, se han contabilizado más de 500 ovejas muertas a manos de los lobos “monegrinos”, como han bautizado a los ejemplares asentados en Los Monegros. Del otro ejemplar que se vio en Ribagorza no se tienen constancia de denuncias, aunque aseguran que probablemente ataques si hayan sufrido.